
El Viceministro de Hacienda, Víctor Carvajal, delineó la hoja de ruta de la reforma fiscal del Ejecutivo, destacando un enfoque disruptivo en la lucha contra el mercado ilegal, el cual contempla la revisión de la carga tributaria en productos sensibles como los cigarrillos y el licor.
Según explicó en el podcast de Grupo Extra “El Bien y el Mal“, en Costa Rica el 55% de los cigarrillos consumidos provienen del contrabando, un fenómeno alimentado por los altos costos de importación y aranceles.
“A lo mejor un poco menos de impuestos podría ayudarnos a formalizar más, puede ser también que exista un incentivo para que el rédito económico por contrabandear sea más alto de lo que debería ser. Costa Rica es un país muy pequeño hay unas fronteras muy porosas, entonces hay un riesgo muy alto y puede ser más caro combatirlo (que bajar el impuesto)”, comentó Carvajal.
¿Qué dice sobre la reforma fiscal?
Según detalló, la transformación del sistema no pretende castigar a los ciudadanos con nuevas cargas económicas. Carvajal fue tajante al explicar que la reforma no busca subir el IVA ni las tasas de renta.
“No es un incremento que se dé por nuevos impuestos, no estamos en esa sintonía. Necesitamos recaudar mejor los impuestos que tenemos”, agregó.
El objetivo primordial es simplificar los trámites para que el cumplimiento voluntario sea la norma, elevando los ingresos fiscales para satisfacer necesidades críticas del país en áreas como seguridad, educación y pensiones sin “clavar” más impuestos a la población.
Mayor presencia
Para garantizar que todos cumplan por igual, Hacienda reactivará su presencia física en el comercio nacional.
“Estamos trabajando en retornar los funcionarios de Tributación, Aduanas y la Policía de Control Fiscal a la calle”, afirmó el viceministro.
Este refuerzo operativo vendrá acompañado de la contratación de al menos “100 funcionarios más” durante este año para potenciar la capacidad de fiscalización y realizar visitas directas a locales.
La advertencia es clara para quienes evaden el IVA: cualquier cliente en un local podría ser un oficial encubierto verificando la emisión de la factura electrónica.
