Venezolanos reaccionan a la caída de Nicolás Maduro

Marcados por la mezcla de temor, expectativa y esperanza

Droga decomisada por las autoridades. Foto: MSP.

La captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, anunciada por el presidente estadounidense Donald Trump tras una intervención militar “a gran escala” en Venezuela, ha generado una ola de reacciones entre venezolanos dentro y fuera del país, marcadas por la mezcla de temor, expectativa y esperanza.

Según informó Trump durante la madrugada de este sábado, la operación incluyó múltiples ataques aéreos contra objetivos militares y civiles en Caracas y otros estados centrales, lo que derivó en la detención del mandatario venezolano. El anuncio ocurre en medio de una profunda crisis que ha provocado uno de los mayores éxodos de la región: más de 8 millones de venezolanos han abandonado su país en los últimos años.

Carolina Sánchez, conductora y periodista venezolana, expresó en exclusiva con Grupo Extra que vive el momento con ilusión y prudencia. 

“Como venezolana, que obviamente no está de acuerdo con el régimen de Nicolás Maduro, me encuentro muy emocionada y a la expectativa de las noticias oficiales y de esa conferencia de prensa a las 11 de la mañana que dará el presidente Donald Trump (…) con la esperanza de que Venezuela finalmente sea libre”, señaló.

Desde Madrid y en exclusiva con Grupo Extra, Carmela Montes Tovar, venezolana-costarricense, aseguró que el proceso aún no ha terminado. 

“Esto apenas comienza. Mientras figuras como Diosdado Cabello sigan sosteniendo el poder, el proceso no puede darse por concluido. Sin embargo, incluso en medio de tanta incertidumbre, hoy vuelve a aparecer algo que durante años parecía imposible: la esperanza”, afirmó.

Montes recordó además el impacto humano del exilio forzado. “Han sido demasiados años de espera, de despedidas forzadas, de familias rotas por la distancia. (…) Para muchos, Venezuela se convirtió en un recuerdo contado por nuestros padres, un lugar que aprendimos a amar desde lejos”, agregó, con el deseo de que este momento permita “reencontrarnos, sanar y, por fin, vivir esa Venezuela llena de vida, dignidad y futuro”.

Alejandra Montes Acosta, venezolana residente en Tenerife, consideró que lo ocurrido marca un punto de quiebre, aunque no inmediato. 

“Esto es el principio del fin. Obviamente, no vamos a pensar que esto va a acabar hoy. No”, expresó. En su testimonio recordó que Venezuela fue durante décadas “un pueblo muy pujante” y subrayó que la salida de más de ocho millones de ciudadanos es una señal clara de la magnitud de la crisis.

“Lastimosamente, hemos tenido que pasar casi 27 años (…) por sacrificios enormes que jamás nos habríamos imaginado, pero que nos tiene que servir para seguir hacia adelante y reconstruir una nueva Venezuela”, manifestó, haciendo énfasis en la necesidad de reconciliación incluso entre familias divididas por razones políticas.

Por su parte, Claireth Rodríguez describió un sentimiento colectivo de alivio entre su entorno cercano. 

“Mi familia y todas mis amistades y conocidos compartimos una sensación de demasiada alegría, satisfacción, nervios, ansiedad, pero sobre todo una sensación de libertad. Que no se puede ver, pero se siente”, indicó.

Rodríguez también respondió a las críticas sobre los efectos de la intervención militar.

“Mucha gente habla de los inocentes que pueden perder la vida con estos ataques. Pero nosotros como venezolanos, si comenzamos a calcular cuántos venezolanos inocentes han muerto por la dictadura, por hambre, cruzando fronteras… aquí no nos daría la noche para seguir contando”, concluyó.

Mientras la situación en Venezuela continúa en desarrollo, la diáspora venezolana observa los acontecimientos con cautela, consciente de que el futuro del país aún se define entre la incertidumbre y una esperanza largamente postergada.