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Washington. (AFP)- Un migrante venezolano deportado a una megaprisión de El Salvador presentó una reclamación administrativa, primer paso para una demanda contra el gobierno de Donald Trump, en la que exige $1,3 millones por daños.
Neiyerver Adrián León Rengel, de 27 años, fue uno de los 252 migrantes venezolanos enviados en marzo al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) de El Salvador después de que Trump invocara una Ley de enemigos extranjeros del siglo XVIII contra miembros de la pandilla Tren de Aragua.
Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detuvieron a Rengel el 13 de marzo, el día de su cumpleaños.
Rengel presentó la documentación que demostraba que tenía estatus de residencia temporal pero los agentes estimaron que sus tatuajes eran una prueba de afiliación al Tren de Aragua.
“No tienen ninguna conexión (…) Rengel no es miembro de esa pandilla”, se lee en la demanda administrativa.
Según la denuncia, “los guardias lo golpeaban en el pecho y el estómago con puños y porras”. “En una ocasión, lo llevaron a una zona de la prisión sin cámaras” y “fue brutalmente golpeado”.
Estuvo recluido con casi una veintena de venezolanos “en una celda de apenas 3×3 metros” donde solían permanecer noche y día y durante más de un mes su familia desconoció su paradero.
El venezolano, fue liberado la semana pasada como parte de un canje de prisioneros entre Caracas y Washington. Se encuentra en Venezuela.