
Costa Rica enfrenta un desafío fiscal ante el avance de la electrificación del transporte. Según el estudio del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el país podría experimentar una reducción progresiva en los ingresos del impuesto único a los combustibles, una de sus principales fuentes tributarias.
El informe advierte que “una de las consecuencias del proceso de electrificación será una reducción de los ingresos tributarios del país, que surgirá como consecuencia de la reducción de la recaudación del impuesto a los combustibles”, recurso clave para financiar infraestructura vial y servicios ambientales.
Actualmente, este tributo representa hasta el 17% de los ingresos fiscales. Sin embargo, con el aumento de los vehículos eléctricos y la sustitución de unidades de combustión, se prevé que “para el año 2030 ya se habría perdido un 0,2% del PIB en recaudación… y para el 2050 la pérdida sería de 0,71% del PIB”.
“Esto no quiere decir que haya que parar la electromovilidad ni mucho menos, es un fenómeno que no se va a poder parar y en el cual avanzar con más velocidad, particularmente en la electrificación del transporte público, donde hay países como Colombia o Chile, que en América Latina, que son este líderes, están totalmente en la vanguardia de la electrificación del transporte público y aquí estamos apenas empezando”, relató el economista Fernando Rodríguez.
El PNUD enfatiza que el país debe anticiparse a este escenario con medidas fiscales y normativas. “La electrificación del transporte debe avanzar, debe apoyarse con recursos financieros, incluso del propio fisco, pues los beneficios que percibirá el país superarían el costo fiscal”, señala el informe.
Entre las alternativas planteadas se propone aumentar en un punto porcentual el IVA o reducir exoneraciones, con el fin de compensar la pérdida de ingresos.
El reto, según el estudio, será mantener la sostenibilidad de las finanzas públicas sin frenar la descarbonización, un proceso que, si se gestiona correctamente, “debe verse no como una amenaza, sino como una oportunidad para disociar la recaudación de impuestos de la contaminación”.
Sobre este panorama, el ministro de Hacienda, Rudolf Lucke, explicó a Diario Extra que para esta década se espera un leve aumento de la recaudación relacionada al impuesto del combustible.
“No se prevé una caída real en los ingresos tributarios, considerando las proyecciones de crecimiento económico del Banco Central de Costa Rica y del Fondo Monetario Internacional. Lo que eventualmente podría observarse es una reducción en el ritmo de crecimiento de los impuestos, pero no una baja en términos absolutos”, detalló Lucke a este medio.
Fernando Rodríguez
Economista
“No hemos arrancado la electromovilidad y deberíamos hacerlo más rápido, pero dentro del proceso y los costos que implica debemos tener en cuenta el impacto fiscal que va a tener para irlo compensando a lo largo del tiempo”.
Rudolf Lucke
Ministro de Hacienda
“Las medidas no pasarían necesariamente por crear nuevos impuestos, sino por profundizar la eficiencia del gasto, mejorar la gestión de la deuda, fortalecer el control y la fiscalización tributaria, reduciendo así la evasión y el contrabando”.


