Vacaciones seguras, obligación personal

Tras las fiestas de final y principio de año, aprovechando además las vacaciones escolares, miles de personas abandonarán el valle Central en busca de sitios para el descanso y la diversión.  El sol del verano, la playa, la arena, el mar, los ríos y las montañas son el escenario ideal para pasar algunos días mientras […]

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

Tras las fiestas de final y principio de año, aprovechando además las vacaciones escolares, miles de personas abandonarán el valle Central en busca de sitios para el descanso y la diversión. 

El sol del verano, la playa, la arena, el mar, los ríos y las montañas son el escenario ideal para pasar algunos días mientras el país regresa a la normalidad y de cara al arranque de curso lectivo. 

Enero es un mes en que buena parte de la población aprovecha para salir de paseo, despejar la mente y retomar fuerzas. Este 2019 no es la excepción y más cuando las vacaciones navideñas se extendieron, como popularmente decimos los ticos, hasta el “36 de diciembre”. 

Conocedores de la gran afluencia en sitios de recreo, las autoridades planificaron los operativos de cuido de turistas con el fin de evitar emergencias y muertes violentas. 

Las estadísticas de decesos del 2018 resultan preocupantes. 

Aunque los cuerpos de socorro tienen todo listo para cualquier eventualidad, es el vacacionista quien tiene la responsabilidad primaria de velar por su seguridad y la de su familia. 

Si aún no ha salido de casa, tome en cuenta aspectos importantes para no resultar víctima de algún accidente y engrosar las estadísticas nacionales, además de evitar un dolor familiar. 

Al usar auto personal recuerde que una revisión exhaustiva es obligatoria, no se confíe, ajuste frenos, revise motor y llantas. Cargue las herramientas necesarias para hacer frente a un desperfecto mecánico. 

Cuando use el servicio público, sea ordenado, busque horarios tempraneros y seguros. No se lance a las garras del hampa cuando salga tarde por la noche o en las madrugadas. Además, sea observador y si existe algún inconveniente en el bus o la buseta dígalo al chofer o al administrador de la terminal. Las denuncias de los usuarios deben ser atendidas con premura y más cuando se trata de transporte de larga distancia. 

Si la casa va a quedar sola, tome medidas estrictas. No sea confiado, cierre puertas y ventanas, coloque candados y avise a uno de sus vecinos más cercanos de su destino y algún número de contacto. Desconecte aparatos, ya que los incendios por cortocircuito son de nunca acabar y saturan las centrales telefónicas de emergencias por puro descuido. 

Las mascotas abandonadas en el hogar es otro de los temas importantes de abordar. Sin perder de vista que los animales no deben ser maltratados y descuidados a costas de su disfrute. Déjeles comida y agua suficiente, busque algún familiar o allegado que pueda ir por ratos a cuidarlo. Por lo general, los perros y los gatos son víctimas del cautiverio de sus amos cuando de periodos de vacaciones se trata. 

Sin importar el sitio de paseo, cargue un botiquín con medicamentos básicos, no le consumirá mayor espacio, pero sí podría salvarle la vida. Así también lleve con usted los tratamientos de salud que usa permanentemente, no olvide las indicaciones médicas. No se automedique tampoco y menos cuando está lejos de casa. 

Recuerde alistar maletas, lleve bloqueador solar y cremas, botellas de agua para hidratarse, no importa si es playa o montaña. Calzado y ropa apropiada. Usted conoce sus necesidades y las de los suyos. 

Eso sí, averigüe el estado del tiempo, las condiciones de la zona, del lugar de alojamiento y hasta la disponibilidad de bancos o cajeros. Cargue el efectivo necesario. Dé sus contactos a los familiares para que puedan comunicarse y conocer de su estado si pasan días de vacaciones. 

No olvide el cuido de los menores y adultos mayores, busque seguridad. Un descuido puede costar caro.

Todas estas medidas de seguridad son importantes, no solo para disfrutar de unas vacaciones con tranquilidad, sino para que la diversión no se convierta en una pesadilla.