Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
Frecuentemente los ticos somos muy descuidados con nuestra salud, dejamos pasar por alto ciertas molestias que no son otra cosa que alarmas que nos envía el organismo para indicar que algo no anda bien.
En muchos casos preferimos no hacer filas en las clínicas del Seguro Social o tomar la plata para pasear, en lugar de pagar un chequeo médico. Algunos incluso acostumbran comprar artículos que no necesitan, en vez de adquirir un medicamento que les permita recuperar la salud.
Ahora que estamos en fiestas navideñas y de fin de año muchos dejan de lado los medicamentos que les han prescrito para tomarse algún traguito o saborear ciertos platillos cargados de azúcares, grasas o harinas, obviando que eso les puede ocasionar serias complicaciones.
Precisamente por eso las autoridades de la Caja Costarricense de Seguro Social hacen un llamado a todos, pero muy especialmente a los enfermos crónicos, para que no abandonen sus tratamientos, pues luego sale más caro el caldo que los huevos.
Muchos pensarán que por no tomarse los medicamentos durante los días festivos no pasa nada, pero esto no es cierto, pues se le hace un gran daño al organismo porque se descontrola al no recibir las medicinas que requiere.
Además para nadie es un secreto que muchas enfermedades sin el tratamiento constante pueden empeorar, poniendo en riesgo la vida del paciente.
La idea no es solo que se tomen los fármacos, sino que lo hagan a las horas y en las dosis indicadas, pues ingerir más de lo que consigna la receta puede provocar una sobredosis con el peligro que esto acarrea.
Los propios médicos definen a las personas que no se toman las medicinas como “bombas de tiempo”, por ello debemos crear conciencia y evitar hacernos daño a nosotros mismos.
Ante este escenario no está de más hacer un llamado a quienes se hallan a cargo del cuido de familiares adultos mayores, pues algunos para quitárselos de encima durante estos días festivos dejan de darles el tratamiento o les sirven alimentos que no puedan consumir para tener que internarlos.
Asimismo, no está de más reiterar el llamado para que la gente no se automedique, ni recomiende medicinas a otros, pues lo que está prescrito para una no necesariamente le sirve a otra.
A esta costumbre de automedicarse hay que sumarle el peligro de combinar medicinas y licor, pues juegan con algo muy delicado.
Quienes deben retirar medicinas durante los días festivos no deben dejarlo pasar porque el faltante de estas acarrea riesgos innecesarios. Recordemos que muchos no tienen la posibilidad de adquirirlas en una farmacia en caso de emergencia.
Es importante enseñarles a los niños a cuidarse para que en el futuro no engruesen las listas de ingresados a los hospitales. Deben tener claro que las buenas costumbres en materia de salud les favorecerán en la edad adulta.
Quienes en vacaciones van a salir del país no deben olvidar sus medicamentos, pues en otros países a veces es muy difícil conseguirlos y se complica aún más si se trata de un lugar donde hablan en otro idioma.
De debe tomar en cuenta que en las vacaciones estamos libres de nuestras obligaciones laborales, pero no de aquellas que sirven para cuidar la salud.
Salgamos a caminar en familia, hagamos actividad física juntos y cuidemos la salud entre todos. Hacer ejercicio no es una moda sino una forma de mantenernos en buen estado físico.
Procedamos igual con nuestros hábitos alimentarios, en estos días podemos darnos ciertos gustitos, pero con moderación. Es mejor aguantarse las ganas de alguna golosina que sabemos puede afectar nuestro organismo que lamentaros varios meses por haberla consumido.
Disfrutemos estos días de fiestas con mesura, cuidando uno de los más grandes tesoros que tenemos, nuestra salud.