
Un grupo criminal habría utilizado uniformes similares a los del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) para perpetrar un robo en la sede del Banco de Costa Rica (BCR) en Limón.
Reportes preliminares indican que los sujetos, que también utilizaron vehículos con apariencia institucional, habrían accedido a las instalaciones bancarias utilizando llaves y códigos previamente obtenidos. Una vez dentro del edificio, se dirigieron al área del buzón nocturno y sustrajeron el dinero almacenado en dicha bóveda. El caso se encuentra en investigación por parte del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
“Se encuentra una investigación abierta, debido a que se recibió una denuncia en la que se indicaba que, supuestamente, sujetos desconocidos, quienes aparentemente portaban indumentaria similar a la de una institución estatal, habrían ingresado el domingo en horas de la mañana a uno de los aposentos del edificio. Sin ejercer violencia, al parecer sustrajeron varias bolsas con aparente dinero”, detalló el cuerpo investigativo.
Tras el incidente, el ICE informó que no es posible confirmar si la vestimenta utilizada era legítima o una falsificación.
“El ICE no puede confirmar en este momento que los uniformes utilizados en este hecho delictivo hayan sido legítimos o se trate de copias, tomando en cuenta que actualmente es muy sencillo hacer réplicas de cualquier vestimenta oficial. Se cuenta con lineamientos establecidos para la entrega y resguardo de la indumentaria asignada al personal. No existen registros recientes sobre extravío o robo de vestuario, ni tampoco de vehículos alterados o sustraídos”, indicaron.
Por su parte, el BCR aseguró que el robo millonario no afectará a sus clientes ni compromete la solidez financiera del grupo bancario. “Los clientes no tendrán ninguna afectación por la situación ocurrida, y tampoco se compromete la estabilidad financiera, no solo por la cuantía, sino porque la entidad cuenta con la póliza de fidelidad bancaria respectiva. Además, el conglomerado reitera su respeto por las acciones llevadas a cabo por las autoridades judiciales. Dentro de la organización se ejecutan las acciones administrativas contempladas en la normativa vigente, en apego al principio de transparencia institucional”, puntualizaron.
Rodrigo Campos, director de la Escuela de Ciencias Criminológicas de la UNED, explicó que este tipo de modalidades delictivas no son nada nuevas.
“Estas tácticas utilizadas por delincuentes que se hacen pasar por funcionarios públicos no son recientes. Suelen reaparecer con variaciones, como el uso de ropa oficial, vehículos falsificados o credenciales adulteradas.
El especialista también advirtió sobre la posible participación de personal interno en estos casos. “Es muy probable que, si los delincuentes acceden a herramientas o datos que no están disponibles para el público, cuenten con apoyo de colaboradores dentro de las instituciones, lo cual les facilita ejecutar este tipo de operaciones”, concluyó Campos.
