
En Costa Rica, el colón en 2019 tuvo una apreciación de un 6% con respecto al dólar. El 1 de enero de ese año, el tipo de cambio era de ¢610 y para el 31 de diciembre en ¢575 por dólar. Así las cosas, un tipo de cambio apreciado promueve la importación de productos, afecta la producción interna y las exportaciones.
Nuestro país se tiene que endeudar todos los años, para poder financiar con altas tasas de interés un creciente y preocupante déficit fiscal; que en 2019 llegó al 6,96%, del Producto Interno Bruto (PIB).
Con la entrada en vigencia del IVA, aumentaron los ingresos que se destinaron a pagar intereses por deuda. Sin embargo, también se incrementaron los gastos, agravando aún más la situación.
El 4 de diciembre de 2019, la Cámara de Comercio dio a conocer que, en este año, 47.497 trabajadores del sector comercial se quedaron sin trabajo y 21.510 se integraron al sector informal del comercio. En la actualidad, el desempleo es del 11,4%, con un sector informal del 46% y un bajo crecimiento económico del 2,1%.
El año pasado, por día unas cinco empresas cerraron sus puertas, provocando una desocupación de locales comerciales en un 15%, lo cual afectó principalmente a las micro y pequeñas empresas y por supuesto generó un mayor desempleo.
Debemos tener en cuenta que el aumento de algunos bienes y servicios influye negativamente en el costo de operación de las empresas. La electricidad es la más cara de la zona, donde hace más de un año la empresa Vidriera Centroamericana presentó un cese de operaciones alegando un alto costo de la energía de un 27% en relación con el costo energético en Guatemala, donde trasladó sus operaciones.
Para lograr una disminución del gasto público y bajar el déficit fiscal a niveles controlables, se debe mejorar la recaudación de la evasión y elusión fiscal, regular las pensiones de lujo con cargo al presupuesto y los pluses salariales abusivos, ataque al contrabando, un análisis de las transferencias a las instituciones públicas y las exoneraciones fiscales.
Es de vital importancia la modernización y reestructuración del Estado Costarricense, compuesto por unas 330 instituciones, algunas presentan lentitud en trámites y duplicidad de funciones, con estructuras organizacionales que se han quedado en el tiempo.
El Banco Central de Costa Rica prevé un crecimiento económico del 2,5% para este 2022. Sin embargo, no es suficiente ya que se requiere lograr alrededor de un 6 % y así generar mayor empleo y disminuir la pobreza como este país requiere.
*Lic. Administración de Negocios