
La Universidad Técnica Nacional (UTN) presupuestó para este año un total de ¢32.948.376.663 en la partida total de remuneraciones, monto que se cubre prácticamente con los ¢35.912.675.780 que le otorgó el Estado.
Las universidades públicas han estado en el ojo del huracán en la Asamblea Legislativa, específicamente en la comisión que analiza el Fondo Especial para la Educación Superior (FEES), porque los diputados consideran que el dinero no se distribuye ni se ejecuta adecuadamente y más bien se gasta en el pago de salarios.
En el caso de la UTN, esta casa de enseñanza superior no está incorporada en ese fondo, sin embargo recibe un monto por separado por parte del gobierno.
Datos brindados por esta universidad revelan que en 2019 se pagaron aproximadamente ¢4.230 millones a 100 funcionarios administrativos y docentes. Específicamente en octubre se desembolsaron ¢201.621.968 para 50 trabajadores del área administrativa y ¢150.910.935 para 50 docentes.
El salario más elevado es el del rector Marcelo Prieto con ¢6.066.793, seguido por el vicerrector Luis Fernando Chaves con ¢5.949.691.
En tercer lugar, de los salarios más elevados en la parte administrativa está el de ¢5.808.778 que gana el decano Emmanuel González. Le sigue el también decano Fernando Villalobos con ¢5.719.636.
En cuanto al área docente, cuatro de los sueldos más elevados los reciben directores de carrera, como por ejemplo Emilce Arce con ¢3.951.236, Marvin Campos con ¢3.873.989 y María Magdalena Alfaro con ¢3.831.416.
Patricia Calvo y Patricia Ugalde reciben en sus cuentas bancarias ¢3.814.730 y ¢3.792.904, respectivamente.
En la UTN informaron que los salarios se equipararon en el transcurso del tercer año de existencia al promedio de las otras casas de enseñanza públicas para puestos equivalentes, con base en la obligación establecida en el transitorio VIII de la Ley Orgánica de la UTN.
“En un plazo máximo de 3 años, contando a partir de la entrada en vigencia de esta Ley, los salarios del personal académico, docente, administrativo y administrativo-docente de la UTN deberán equipararse al promedio de los salarios para las mismas categorías y clases de las demás universidades estatales\”, se lee en el texto.
Aunado a ello dejaron claro que los únicos incentivos aplicados a su personal son carrera profesional, antigüedad y dedicación exclusiva.
“En el caso de dedicación exclusiva, únicamente se les aplica a las jefaturas que se consideren que deben de trabajar exclusivamente para la universidad”, explicaron.
Prieto comentó a DIARIO EXTRA sobre la necesidad de revisar los salarios excesivos y corregir una serie de privilegios en todos los recintos universitarios públicos.
“Desde luego que se deben corregir privilegios salariales como salarios excesivos, algunos pluses que se derivan de convenciones colectivas, tienen que revisarse, pero también los salarios de los gerentes bancarios, de los médicos de la Caja Costarricense de Seguro Social y de los superintendentes financieros. Esto no es solo un problema de las universidades públicas”, apuntó.