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La tarde del 12 de mayo del 2014 fue diferente para 23 jugadores costarricenses que esperaban con ansias que el entonces timonel tricolor Jorge Luis Pinto diera la convocatoria oficial para el Mundial de Brasil. Tras varios minutos de espera el cafetero reveló una lista que de inmediato dividió opiniones.
Al final un grupo de 23 hombres alistaron maletas y se fueron cargados de ilusiones a Brasil, donde ni el más positivo esperaba el desenlace que tendría la historia días después.
Hoy hace un año miles de ticos se levantaron con un ánimo diferente, eran de esos días cuando ponerse la camisa roja de la Sele era más que válido, sobre todo si se debía a una participación mundialista.
“Realmente se llena uno de muchos recuerdos y sentimientos por esa fecha, fue un día diferente, donde tuvimos la bendición de hacer las cosas bien. El tiempo pasa rápido, pero es algo muy especial para nosotros”, confesó el arquero Daniel Cambronero.
Contra todos los pronósticos, los pupilos de Pinto se agrandaron al máximo y liquidaron a la excampeona del mundo Uruguay en una demostración de coraje y calidad futbolística.
La fiesta en toda Tiquicia fue increíble, pero para quienes vivieron de lleno ese majestuoso momento dentro del camerino patrio fue un premio a la humildad y la entrega de la Tricolor desde el primer minuto.
Además los seleccionados que vivieron de cerca el ambiente mundialista destacan que la unión del grupo fue más que clave para lograr la hazaña histórica en tierras cariocas.
“Una de las claves que tuvimos fue siempre mantener un grupo sano y unido que estuviera comprometido, dar todo por el país, todos jalando para un mismo lado. Hay grupos que no se manejan juntos, nosotros lo entendimos y lo hicimos desde el primer momento”, agregó el meta.
Los ticos son claros y coinciden en que la mezcla de jugadores legionarios de gran nivel como Bryan Ruiz, Keylor Navas, Joel Campbell y Celso Borges, entre otros, con los nacionales Yeltsin Tejeda, Michael Umaña y José Miguel Cubero, por citar algunos, fue perfecta para conformar un grupo con sed de victoria.
El proceso mundialista aún no arranca, pero está claro que el listón dejado por la Tricolor que jugó en Brasil es muy alto. Sin embargo la ilusión de regresar a una copa del mundo e ilusionarse con otro gran mundial invade el corazón de los jugadores nacionales.
“Lo importante es que contamos con material humano para hacerlo, hay jugadores capacitados para repetir y mejorar esa hazaña. Siento que podemos lograrlo, los equipos han mejorado y las distancias se han acortado, ya no nos ven con los mismos ojos pero todos estamos muy positivos que podemos alcanzarlo”, finalizó Cambronero.
El panorama hoy es muy distinto al de hace un año. Los experimentos son parte del quehacer diario en la Sele, que bajo las órdenes de Paulo César Wanchope apunta a ganar la Copa de Oro, título que nunca hemos conseguido a nivel de selecciones.