
La regulación de servicios públicos es una actividad dinámica que requiere un enfoque proactivo que propicie su adaptación al entorno socioeconómico. Esta adaptación permite confirmar de forma permanente su valor público traducido en el bienestar de la población. Esto requiere una valoración constante de su desempeño frente al entorno cambiante y una visión prospectiva que anticipe estos procesos.
En este sentido, el modelo regulatorio que hemos desarrollado implica la aplicación de mecanismos de regulación comparada que procuran la eficiencia en la gestión operativa y financiera de los prestadores, lo cual se refleja en una mayor calidad de los servicios públicos.
Hoy más que nunca, en momentos donde la sociedad, nuestra economía y la prestación de los servicios públicos están siendo impactados por los embates de la pandemia por Covid-19, se requiere una regulación comprometida con la sociedad, flexible, habilitante al cambio y a la adopción de nuevas tecnologías.
En este contexto, desde que inició la pandemia como regulador general he gestionado acciones en todos los servicios públicos para garantizar continuidad, confiabilidad y calidad de los servicios de agua potable, transporte público y energía eléctrica en momentos en los que la población más lo necesita, dada su relevancia estratégica en la coyuntura actual.
De esta manera, hemos liderado de forma responsable y con gran empeño desde Aresep acciones para ayudar a los usuarios y prestadores; al respecto he emitido lineamientos, flexibilizado normas y reglamentos en los servicios públicos, como el impedimento de corta o realizar arreglos de pago y ser así, sujetos activos y positivos para atender la problemática de la pandemia.
Dentro de las acciones iniciadas en los primeros meses de la pandemia se encuentra:
• Fiscalización de la problemática de prestación de agua potable en ciertas zonas del país y directrices a los prestadores para dar solución a ello.
• Sesiones permanentes con las empresas distribuidoras de electricidad ante la disminución de la demanda, el aumento de no pago y posibles efectos
financieros que pudieran afectar la continuidad del servicio.
• Disposiciones regulatorias en los sectores de electricidad y agua para no corta de los servicios ante no pago.
• Ajustes normativos para mejorar las tarifas de electricidad a los sectores productivos.
• Una ardua fiscalización de prestadores ante denuncias por cobro indebido o errores en facturación.
• Revisión de los protocolos sanitarios en transporte público, capacitación y fiscalización ante la pandemia.
• Arreglos de pago por el canon de Aresep a los siguientes sectores:
– Autobuses ruta regular
– Cabotaje
– Incofer
– Senara
– Programa de capacitación a Asadas de todo el país.
Las acciones anteriores y otras más se han realizado de forma proactiva y con el compromiso para con el país de mantener la cantidad y calidad de los servicios públicos en momentos en donde éstos son más esenciales para la salud y recuperación de la nueva normalidad.
El sector más afectado de los servicios públicos ha sido el transporte, sus ingresos han disminuido en porcentajes entre 40% y 60%, por ello hemos procedido a realizar arreglos de pago con los prestadores que han visto disminuido sus ingresos por disminución en la demanda. Estos arreglos de pago no implican una disminución en el monto por el pago del canon de regulación, sino que se establecen tractos para el pago de este y de esta manera no afectar la continuidad de este servicio que es el más impactado por la coyuntura actual.
En el sector agua hemos fortalecido la fiscalización de la calidad del agua potable y dictado disposiciones regulatorias para garantizar el acceso, la continuidad, confiabilidad y calidad de los servicios de agua potable en momentos que la población más lo necesita para disminuir la propagación del virus causante del proceso pandémico que enfrenta el país. Asimismo, se ha atendido proactivamente dando respuesta oportuna a la serie de reclamos de los usuarios por problemas de facturación por alto consumo y así evitar inconvenientes para la persona usuaria.
En el sector energía se han flexibilizado normas y reglamentos en los servicios de energía eléctrica para beneficio de las personas usuarias y del sector productivo, como el impedimento de corta o realizar arreglos de pago. Además, se han realizado ajustes a los esquemas tarifarios que se adapten a las necesidades de los usuarios, así como a las nuevas realidades del sector eléctrico nacional.
La pandemia hace necesario dar lo mejor de nosotros y nuestras instituciones. Hemos gestionado acciones en todos los servicios públicos para garantizar continuidad, confiabilidad y calidad de los servicios de agua potable, transporte público y energía eléctrica en momentos en los que la población más lo necesita, dada su relevancia estratégica en la coyuntura actual. He liderado de forma responsable y con gran empeño desde Aresep acciones para ayudar a los usuarios y prestadores; la lista de medidas es larga y fructífera.
De esta manera, la actual coyuntura es una oportunidad para que fortalezcamos una regulación con propósito, más humanística, centrada en los usuarios del servicio público y que juntos -prestadores y regulador- enfrentemos los desafíos actuales y futuros en la prestación de los servicios públicos.