Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
Nos visita en estos días el ciudadano cubano Hugo Crombet Bravo, nieto del famoso General Francisco Adolfo Flor Crombet Tejera (1850-1895), héroe de la independencia de Cuba, quien se había establecido en La Mansión de Nicoya a principios de la década de los noventa del siglo XIX al lado de los cubanos como José Martí y Antonio Maceo, entre otros.
La razón del vínculo tico de don Hugo es por su abuela paterna, llamada Elena Castillo Baltodano, esta nicoyana de pura cepa contrajo nupcias con Francisco Adolfo Flor Crombet Tejera; fruto de esa relación, el 25 de noviembre de 1895 nació Francisco Adolfo Flor Crombet Castillo, quien falleció en 1987 y fue el padre de Hugo Crombet Bravo, nacido el 15 de abril de 1937.
Un dato interesante a destacar es que doña Elena Castillo, siendo viuda, a principios del siglo XX se fue a vivir a Cuba, donde falleció y sus restos se encuentran allá en la tierra de Martí.
Don Hugo es conocedor de la expedición de los patriotas cubanos que realizaron en pro de la independencia de su país, salieron de Limón el 25 de marzo de 1895, el pueblo caribeño les brindó una emotiva despedida, la misión en Cuba salió infructuosa, los héroes cubanos cayeron abatidos por las fuerzas españolas, Flor Crombet murió en combate en el Alto, Palmarito, Baracoa, el 10 de abril de 1895, José Martí murió el 19 de mayo de 1895 en Dos Ríos y Antonio Maceo el 7 de diciembre de 1896 en Punta Brava.
También don Hugo me contó de los pormenores del atentado contra Maceo el 10 de noviembre de 1894, a la salida de una función en el Teatro Variedades un grupo de españoles la emprendió contra Maceo entre los que estaba un señor Incera y lo hirió levemente en la espalda y fue resguardado en la casa de Eduardo Pochet, donde fue atendido por el doctor Juan José Ulloa, ministro de Gobernación, todo esto ocurrió durante la primera administración de don Rafael Yglesias Castro y fue narrado muy bien por el joven periodista cubano Enrique Loynaz del Castillo y la prensa de la época.
Todas estas narraciones las hizo don Hugo en una interesante tertulia en la Librería Las Palabras, de mi dilecto amigo David Bermúdez.
*Historiador y genealogista