UCR: Menores consumen hasta 6 comidas en 5 horas

 

Centros educativos incumplen con porciones.

 

La Escuela de Nutrición de la Universidad de Costa Rica (UCR) reveló en su más reciente estudio uno de los escenarios que estarían potencializando los altos índices de obesidad y sobrepeso: los hábitos alimentarios de los costarricenses.

Según los datos arrojados por el análisis, los menores estarían consumiendo seis comidas en menos de cinco horas.

“El principal problema que hallamos en los entornos educativos y de cuido fue una sobreingesta de alimentos por parte de los menores de edad, debido a una repetición de los tiempos de comida. 

Vimos que las familias mandaban una merienda para cada recreo o receso que hay, a pesar de que a veces están separados únicamente por dos lecciones y son recesos cortos, de cinco minutos, que pueden utilizar para jugar y moverse”, explicó Ofelia Flores, una de las directoras de la investigación.

Para esto, se evaluaron a 641 estudiantes de nueve centros de cuido y escuelas del área urbana del territorio nacional, cuyos resultados mostraron que el 24,5 % de los menores analizados presentaba sobrepeso u obesidad.

Estas condiciones no solo afectan la calidad de vida de quienes la padecen, sino que también están estrechamente relacionados con un aumento en la incidencia de enfermedades crónicas no transmisibles, como la diabetes, la hipertensión y diversos tipos de cáncer.

 

MALAS PORCIONES

 

Aparte de la problemática antes mencionada, también identificaron otras dificultades que obstaculizan la formación de hábitos alimentarios saludables.

Siendo la más relevante, el incumplimiento en los tamaños de las porciones establecidas por el Programa de Alimentación y Nutrición del Escolar y del Adolescente (Panea), principalmente en cuanto a vegetales y frutas.

“Dos de las razones de ese incumplimiento son la falta de presupuesto y decisiones del personal encargado de la preparación en los servicios de alimentación, porque desean evitar desperdicios.

Lo que produce la exclusión de uno de los grupos de alimentos de mayor valor nutricional, un deficiente consumo de frutas y vegetales en la niñez usuaria, y la no contribución en la formación de hábitos alimentarios saludables que tengan un efecto positivo para una ganancia saludable de peso”, añadió Rocío González, docente que participó en la investigación.

Dichas porciones no están balanceadas, puesto que los estudiantes no reciben la ensalada o el picadillo correspondiente, o bien, reciben menos de la porción. Un ejemplo fue la ensalada, la cual, si acaso, se sirve menos de un cuarto para el primer y segundo ciclo.

 

Marvin Chavarría 

“Yo creo que los jóvenes y los niños se están alimentando muy mal. Yo y las personas de mi edad tenemos un peso constante, pero ahora las nuevas generaciones padecen un sube y baja, eso lleva a padecimientos mucho peores. Ahorita no, pero en un futuro va a ser terrible”

Joseph Zúñiga 

“Creo que los niños y jóvenes comen alimentos chatarra porque ahora hay mucha ansiedad, depresión y ocupación de los papás. Ellos pasan muy ocupados y en las casas ya no se cocina, además ahora es más fácil por tiempo comer afuera que en el hogar”.