Tulbovitz: el rebelde que sobrevivió a la adversidad y la “S” lo reclutó

Preparador Físico del Saprissa

Marcelo Tulbovitz Dembovich, el actual Preparador Físico del Saprissa destaca por su profesionalismo y se le reconoce ese carácter fuerte de empujar a los jugadores hacia su meta. ¿Pero eso es de nacimiento, esa motivación de dónde sale? El uruguayo estuvo invitado en el programa Tiempo Extra de Extra Radio 92.3 F.M. que se trasmite de lunes a viernes de 4 a 6 de la tarde. 

¿De dónde sale ese carácter?

Tiene mucho que ver con una historia de vida que marcó mi vida. Esa personalidad fue por una tragedia familiar. En Uruguay hubo una dictadura feroz, mi padre fue preso político 6 años y yo era un adolescente. Mi hermano mayor (de 15 años) y yo (de 14) tuvimos que trabajar 8 horas al día, además de estudiar. Eso forjó mi personalidad. Era un pibe futbolero de barrio, esa rebeldía por la injusticia hacia mi padre me hizo ser un rebelde para siempre.

¿Tenía que llevar comida?

Sí claro, mi madre tenía menos de 50 años y vivíamos con mis abuelos y éramos tres hijos. El salario era el de mi padre que era bancario. Además de preso le cortaron el salario. Los dos hijos salimos a lucharla para comer y para vivir toda la familia. Mi abuelo era herrero, polaco y ganaba poco. Yo además de trabajar iba al liceo y esas cosas me marcaron de por vida. Trabajaba en un estudio contable de 12 y media a las 8 p.m. 

¿Es distinto este Medford?

Me gusta la idea de juego ofensiva, vertical y agresiva, la que tenía con 35 años y la sigue con más de 50 años. Lo veo más maduro y con evolución en sus trabajos y su compromiso. Está más involucrado en detallas. Esa parte de enojón nunca me gusto, pero es parte de su ADN y se lo respeto. Lo de tirar la gorra es una cábala para él. 

¿Qué momentos valora más de su carrera?

Yo pongo la Concacaf por encima del tercer lugar del Mundial de Clubes. A nivel estadístico es la única vez en el fútbol de Costa Rica que un equipo se sube a un podio de la FIFA. 

Me llena de orgullo y satisfacción por lo que hicimos en Japón, pero desde el punto de vista competitivo pongo a la Concacaf a nivel de la Copa Libertadores. Para salir campeón de Concacaf en 2005 jugamos 12 partidos y si Pumas nos ganaba era Campeón con 6 juegos. No era justo y lo dije en 2004. Lo ganamos y doble mérito al ser en Pumas. Reivindico esa Concacaf 2025 junto con la Libertadores que es insuperable ganarle una final a Boca en Madrid. 

¿Tuvo otras opciones? 

Antes del llamado Erick (Lonis) hubo una posibilidad de ir a la liga española. No pensaba que fuera a volver y todos saben el cariño que le tengo al país y a Saprissa que me trajo hace 23 años. Nunca pensé que iba a volver a trabajar con Hernán y acá estamos esto es hasta mayo. Veremos qué pasa, estamos peleando dos campeonatos y no sé lo que va a pasar. Por ahora no quiero desconcentrarme. 

¿Qué opina de la regla Sub 21?

Es mejor un buen desarrollo de los trabajos juveniles bien panificado y organizado para que surjan jugadores de buen nivel. Por qué se copia lo de México si en Francia, España, Portugal, Argentina y Brasil no existe. 

¿Qué opina de Mariano Torres?

 Es un tremendo jugador, un gran profesional, gran líder positivo y buen compañero de vestuario. Yo soy muy observador y veo el día a día y cómo trata a los jóvenes o al que pudiera tener problemas familiares. 

Está marcando una época en el Saprissa y tiene condiciones excelentes. Su edad y rendimiento hablan por sí solos. Se cuida, hace lo preventivo, el después, va al hielo cuando se le dice y tiene actitud positiva permanente. Soy un bendecido de jugar con él.