
Palm Beach, Estados Unidos. (AFP). Donald Trump afirmó el domingo que Rusia y Ucrania están comprometidas “muy en serio” con un proceso de paz, el cual describió como las “etapas finales” de los esfuerzos de Washington para poner fin a la guerra que se acerca a los cuatro años desde su estallido en febrero de 2022.
El mandatario estadounidense, que había prometido detener el conflicto el primer día de su segundo mandato iniciado en enero de 2025, aseguró que no maneja un plazo específico, pero sí una intención clara de acelerar las negociaciones. Para ello, recibió en Florida al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, en su residencia de Mar-a-Lago, dentro del complejo de Mar-a-Lago en Florida, donde sostuvieron un encuentro estratégico.
Minutos antes, Trump conversó por teléfono con Vladimir Putin, quien había hablado también con el presidente estadounidense en octubre pasado. Tras esa llamada, el líder de la Casa Blanca calificó la conversación como “muy productiva”, aumentando las esperanzas de cooperación con Moscú, aunque el optimismo chocó con el escepticismo europeo luego del bombardeo masivo ruso en Kiev el sábado, justo cuando Zelenski viajaba a Estados Unidos.
Ante las preguntas sobre la seriedad del Kremlin respecto a la paz pese a los ataques, Trump reiteró que Putin habla “muy en serio”. Además, prometió que habrá “garantías de seguridad fuertes” para Ucrania y confirmó que Europa será parte activa de cualquier acuerdo.
Sin embargo, la lectura del Kremlin fue más dura.
Según el gobierno ruso, Trump coincidió en que un alto el fuego “solo prolongaría la guerra”, y planteó la necesidad de que Ucrania acepte concesiones territoriales. Hasta ahora, Putin no ha dado señales de aceptar las garantías similares a la OTAN que proponen los asesores de Trump.
Zelenski, por su parte, evitó entrar en confrontación verbal. Con un tono diplomático y positivo, dijo que lo esencial es que “los equipos hablen de estrategia”, mostrando apertura al diálogo, aunque sin aceptar ceder el 20% de Donetsk que aún controla, principal exigencia rusa.
Las conversaciones bilaterales se prolongaron en un ambiente reservado. Ambos líderes anunciaron que compartirán un almuerzo y luego sostendrán una llamada conjunta con aliados europeos, entre ellos el primer ministro de Polonia y el de Polonia, Donald Tusk, y el primer ministro polaco, Donald Tusk, y otros líderes regionales.
La presión internacional crece mientras la ofensiva rusa continúa ganando terreno en el este, fortaleciendo la posición de Moscú. En medio del proceso, Putin advirtió el sábado que, si Kiev rechaza la paz, “los problemas se resolverán por la vía militar”.