
Washington, Estados Unidos. (AFP)- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que no necesita la aprobación del Congreso para ordenar ataques militares terrestres contra Venezuela, pese a las críticas que señalan que ya estaría excediendo su autoridad constitucional con operaciones armadas en el mar.
Al ser consultado por un periodista sobre si solicitaría autorización a los legisladores para atacar a presuntos cárteles de la droga en territorio venezolano, Trump respondió que no tendría inconveniente en informarles, aunque dejó claro que no lo considera obligatorio. Según dijo, uno de sus temores es que en el Congreso “hay filtraciones como un colador”.
“No me importaría decírselo, pero ya saben, no es gran cosa. No tengo por qué decírselo”, afirmó el mandatario desde la Oficina Oval.
Desde setiembre, Estados Unidos ha realizado múltiples ataques aéreos contra supuestos barcos vinculados al narcotráfico en el Caribe y el océano Pacífico. Estas operaciones han provocado al menos 99 muertes y han desatado un intenso debate en Washington sobre la legalidad del uso de la fuerza militar sin una declaración formal de guerra.
Por su parte, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, sostiene que estas acciones no buscan frenar el narcotráfico, sino promover un cambio de régimen en su país.
La Constitución estadounidense establece que, aunque el presidente es el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, únicamente el Congreso tiene la facultad de declarar formalmente la guerra. Este argumento ha sido respaldado tanto por legisladores demócratas como por algunos miembros del propio partido republicano, aunque la mayoría de este último ha respaldado al mandatario.
“El presidente no ha demostrado tener la autoridad necesaria, ni bajo el derecho estadounidense ni el internacional, para llevar a cabo ataques militares letales contra estos barcos”, afirmó el congresista demócrata Gregory Meeks durante un debate en la Cámara de Representantes.
Agregó que no puede sostenerse de manera creíble que estas embarcaciones, algunas de las cuales ni siquiera se dirigen a Estados Unidos y se encuentran a miles de kilómetros de su territorio, representen una amenaza inminente que justifique el uso de la fuerza militar.
Especialistas en temas legales señalan que Trump podría ordenar ataques militares limitados dentro de Venezuela sin la autorización del Congreso, pero solo de forma temporal y bajo el argumento de acciones defensivas o de alcance restringido.
Tras los atentados del 11 de setiembre de 2001, el Congreso autorizó el uso de la fuerza militar en Afganistán e Irak, facultad que luego fue utilizada para operaciones antiterroristas en otros países.