
Washington. (AFP)-El presidente Donald Trump declaró el lunes que contempla una guerra prolongada contra Irán, mientras el conflicto se amplía en múltiples frentes con nuevos ataques de Estados Unidos e Israel, y Teherán responde en el Golfo.
En el tercer día de la guerra, cada bando exhibe su determinación a continuar las hostilidades y los países del Golfo han amenazado con responder si es necesario a la “agresión” iraní.
Los Guardianes de la Revolución, el brazo armado ideológico de la república islámica, reivindicaron el ataque contra un petrolero en el estrecho de Ormuz, y volvieron a apuntar contra los países de la región que albergan bases militares estadounidenses.
Un general iraní amenazó el lunes con “incendiar cualquier barco” que intentara cruzar el estrecho de Ormuz, un paso estratégico para el comercio petrolero mundial, cerrado de facto debido a la guerra en Oriente Medio.
Se avecinan “numerosos días” de guerra, advirtió por su parte Israel. Trump, en cambio, apuesta por “cuatro a cinco semanas”, pero asegura que Estados Unidos puede “ir mucho más allá” si es necesario. Irán, entre tanto, siguió lanzando misiles y drones hacia Israel, que ha prolongado el cierre de escuelas, oficinas y la prohibición de reuniones hasta el sábado. También se oyeron explosiones en varias ocasiones en Jerusalén.
Según los Guardianes de la Revolución, Irán atacó “60 objetivos estratégicos y 500 objetivos militares” estadounidenses e israelíes desde el sábado, entre ellos las oficinas del primer ministro Benjamín Netanyahu.
Netanyahu, aseguró que Irán ha estado construyendo nuevas instalaciones de armas nucleares que habrían sido imposibles atacar en algunos meses, lo que provocó la urgencia de su ofensiva contra ese país.
“Empezaron a construir nuevas instalaciones, nuevos lugares, espacios subterráneos, que habrían hecho que sus programas de misiles balísticos y de bomba atómica fuesen intocables en unos meses”, declaró Netanyahu en una entrevista a Fox News.
“Si no actuábamos ahora, no se habría podido hacer nada en el futuro”, añadió.
Catar derribó dos bombarderos procedentes de Irán, un hecho inédito desde el inicio de la guerra, tras ataques con drones contra instalaciones de su compañía QatarEnergy, que suspendió su producción de gas natural licuado (GNL).
Kuwait sin embargo ha sido de los más afectados.
Tres aviones de combate estadounidenses que se estrellaron en ese país fueron abatidos “por error” por su defensa antiaérea, indicó el ejército estadounidense.
En Abu Dabi, se declaró un incendio en un depósito de combustible alcanzado por un dron.
También constataron explosiones en Arabia Saudita, Bahréin y Emiratos Árabes Unidos, donde el aeropuerto de Dubái suspendió todos sus vuelos.
El conflicto se extiende hasta Chipre, el país de la Unión Europea más cercano a Oriente Medio, donde una base británica fue blanco de tres drones lanzados desde el Líbano, uno de los cuales alcanzó una pista, provocando evacuaciones en el sur de la isla.
Ante la extensión de un conflicto, la inquietud se ha apoderado de los mercados financieros, haciendo subir los precios de los hidrocarburos y del dólar.
Las bolsas internacionales registran pérdidas considerables en su primer día de apertura desde el inicio de las hostilidades, sin llegar a ceder al pánico.
A pesar de la muerte de numerosos funcionarios iraníes, entre ellos la del guía supremo Alí Jameneí, el jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani, rechazó cualquier negociación con Washington.
El funcionario afirmó que su país lucharía “cueste lo que cueste” para “defender ferozmente” su “civilización de 6.000 años”.
Trump afirmó que no dudaría en enviar tropas terrestres “si fuera necesario”.
Seis militares estadounidenses han muerto desde el inicio de la guerra con Irán el sábado. Tras el anuncio de la muerte de Alí Jameneí, que dirigió Irán con mano de hierro durante casi 37 años, el gobierno iraní llamó a la población a reunirse el lunes por la noche en todo Teherán para rendirle homenaje.
El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, declaró que a Estados Unidos le “gustaría” ver al pueblo iraní derrocar a su gobierno, pero que ese no era “el objetivo” de la guerra.
Rubio además dijo que Estados Unidos atacó a Irán “de manera preventiva” el sábado tras enterarse de que su aliado, Israel, iba a lanzar un ataque, lo que habría significado represalias contra las fuerzas estadounidenses.
“Sabíamos que, si no íbamos tras ellos de forma preventiva antes de que lanzaran esos ataques, sufriríamos un mayor número de bajas”, dijo Rubio a periodistas.
