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Washington. (AFP)- El gobierno del presidente estadounidense Donald Trump anunció este martes que revocará la base establecida en 2009 para regular las emisiones de gases de efecto invernadero, desde los tubos de escape de los vehículos o las centrales de gas y carbón.
Tras un fallo de la Corte Suprema, la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA) dictaminó durante el primer mandato del expresidente demócrata Barack Obama que los gases de efecto invernadero son peligrosos para la salud pública y, por lo tanto, podía regular sus emisiones bajo una normativa de 1970, la Ley de Aire Limpio.
La llamada Declaración de peligro de 2009 constituye la base legal de muchas regulaciones federales para combatir el calentamiento global.
Desde que Trump, un defensor de los combustibles fósiles y escéptico del calentamiento global, regresó a la Casa Blanca en enero, las autoridades federales han cambiado de rumbo en la política climática.
La decisión del martes también afectará las normas sobre emisiones de las centrales de gas y carbón en un país donde alrededor del 60% de la electricidad proviene de combustibles fósiles.
Desde enero Trump ha retirado a Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el cambio climático y ha favorecido la explotación de petróleo y gas, especialmente en las zonas de Alaska.
Los responsables del calentamiento global son los gases de efecto invernadero, cuyas emisiones han ido en aumento desde finales del siglo XIX.
Es previsible que los grupos ecologistas y los estados lleven el caso ante la justicia para una batalla legal que podría llegar a la Corte Suprema.
“De concretarse, el anuncio de hoy constituiría la mayor medida desregulatoria en la historia de Estados Unidos”, declaró el director de la EPA, Lee Zeldin.
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