Tren y soluciones para Ruta 32: Las metas del Gobierno para el Caribe

Proyectos de Incofer y MOPT deberán quedar antes de 2030

La conexión ferroviaria entre el Valle Central y Limón, junto con la sustitución de las rotondas “cuadradas” de la Ruta 32, forma parte de los proyectos que el Gobierno pretende impulsar en los próximos años para mejorar la movilidad en el Caribe nacional.

Según las propias proyecciones de la administración Fernández Delgado, la meta planteada es que estas obras avancen antes de 2030, aunque el tren todavía requiere completar estudios de preinversión y definir su esquema de financiamiento.

El proyecto ferroviario, llamado Tren Huétar, busca recuperar la conexión entre el Área Metropolitana y la región Caribe, esto mediante un trazado que llegaría hasta Siquirres y se conectaría con los cantones de San Carlos, Sarapiquí y Limón, hasta el puerto de Moín.

Álvaro Bermúdez, presidente ejecutivo del Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer), explicó que la iniciativa contempla reconstruir una conexión que existió durante más de un siglo y que permitiría recuperar el vínculo ferroviario entre ambas regiones.

“Nosotros subimos un tren conectando prácticamente océano con océano a través de varios corredores. La idea es otra vez explorar esa conexión entre el Área Metropolitana y el área de Siquirres”, señaló Bermúdez.

Uno de los principales obstáculos se encuentra en el tramo entre Siquirres y Turrialba, donde la construcción de la represa del Reventazón obligó a buscar un nuevo trazado.

Aunque aproximadamente 8 kilómetros de la antigua vía quedaron bajo el agua, Incofer calcula que será necesario sustituir alrededor de 25 kilómetros de corredor, incluyendo las aproximaciones a la represa.

Bermúdez indicó que el proyecto necesita actualizar sus estudios para cumplir las etapas de preinversión establecidas por Ministerio de Planificación y Política Económica (Mideplan); para ello, Incofer consiguió recursos de la Corporación Andina de Fomento (CAF), con los que pretende completar los análisis de perfil, prefactibilidad y factibilidad, esto para posteriormente concesionarse su uso.

“Si vamos a hablar de ese otro corredor, estamos hablando de miles de millones de dólares. 

Entonces, sí, efectivamente tenemos que tocar las puertas de inversión extranjera, de hacer una concesión que tarde una cantidad importante de 40 o más años y que en ese tiempo se pueda hacer el repago de las inversiones”, explicó Bermúdez durante el programa “Desde Buena Mañana”, de Extra Radio 92.3 FM.

En la zona denominada Codo del Diablo, Bermúdez confirmó que el trazado tendría que modificarse debido a las características de la zona pues la curvatura del lugar forma parte del antiguo recorrido entre Siquirres y Turrialba, un sector que históricamente requirió numerosas obras por deslizamientos y problemas ambientales.

“Se tuvieron que hacer muchísimas obras para darle mantenimiento a esa vía y poder mantener el servicio de ferrocarril abierto; a finales del siglo XIX y la primera parte del siglo XX el ferrocarril era la única vía de acceso a Limón y a la zona atlántica. Toda la economía que venía desde los puertos de Limón hacia el centro del país y viceversa, esa era la única vía de acceso, por eso era tan importante darle ese mantenimiento”, recordó Bermúdez.

Soluciones a Ruta 32

Mientras el proyecto ferroviario avanza por la etapa de estudios, la Ruta 32 también tiene previstas intervenciones para sustituir las soluciones temporales construidas durante la ampliación del corredor. 

Según el Plan Nacional de Desarrollo, presentado por el Mideplan, se contempla 10 pasos a desnivel para reemplazar las cuestionadas rotondas existentes entre Río Frío y Limón.

El documento de planificación nacional de la presidenta Fernández establece que estas obras buscan mejorar la fluidez y seguridad vial del corredor, sustituyendo las actuales estructuras que han sido señaladas por diversos estudios en los cuales se expresa que son un riesgo para los conductores.

El proyecto, según el documento, tiene un costo programado de ¢18.496 millones y contempla la construcción de los 10 pasos mediante paquetes independientes, dos de los cuales deberán estar listos para el 2027. Además, se proyecta la construcción de 10 puentes peatonales en dicha carretera, esto para reducir el riesgo de atropello de las personas que viven en las comunidades cercanas a la carretera. La iniciativa tiene un monto programado de ¢13.080 millones.

Las intervenciones responden a cuestionamientos técnicos realizados sobre la ampliación de la carretera, particularmente por las rotondas, que fueron concebidas como soluciones temporales y podrían quedar obsoletas conforme aumente el tránsito. También se han señalado problemas relacionados con seguridad vial, calidad de algunas obras y la necesidad de sustituir esas intersecciones por soluciones definitivas.

Álvaro Bermúdez

Presidente Incofer


“Esta la represa del Reventazón, un excelente proyecto de electricidad, pero este proyecto se hizo utilizando el gran caudal que tiene el río por el cual pasaba la vía férrea que antes conectaba entre Siquirres, Paraíso y Turrialba; entonces, como tenemos una represa, hay que ir a buscar otro recorrido para poder extender de nuevo la vía férrea”.