
Uno de los hallazgos más alarmantes de las autoridades sanitarias sobre la venta de trembolona en páginas web de Costa Rica apunta hacia una “fábrica fantasma” en el país vecino: Live Well Pharmaceutical, un laboratorio panameño que, a pesar de carecer de permisos legales desde 2017, seguía enviando potentes químicos a los gimnasios costarricenses.
La Dirección de Regulación de Productos de Interés Sanitario de Costa Rica, logró trazar en 2022 el origen de varios productos vendidos en el sitio Bodybuilding CR hasta una ubicación física en Panamá. Lo que encontraron fue que provenía de un laboratorio que funcionaba fuera de todo radar estatal y sin las mínimas condiciones de seguridad sanitaria.
“Se encontró la ubicación del laboratorio fabricante de los productos de la marca Live Well en Panamá y en coordinación con el Ministerio de Salud de ese país, se realizó inspección al establecimiento Live Well Pharmaceutical y se evidenció que no contaba con licencia de operación desde el año 2017 y se encontraba funcionando”, explicó Salud.
Este laboratorio (que legalmente dejó de existir hace años) es uno de los responsables de inyectar en el mercado costarricense sustancias cuya pureza y seguridad son nulas y cuya finalidad en engordar el ganado vacuno.
El peligro no es solo el fármaco en sí, sino el misterio de su fabricación. Al no tener supervisión, el usuario no sabe si lo que se inyecta fue mezclado en un entorno estéril o en un garaje insalubre.
En la búsqueda por tener un cuerpo soñado, cientos de jóvenes y amantes del fisicoculturismo están utilizando un anabólico ilegal, del cual no existen pruebas en humanos y que deja efectos secundarios graves en el 90% de los casos.