
En el Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología, Raúl Blanco Cervantes, utilizan el trasplante de materia fecal con el fin de combatir la infección Clostridium difficile, que ataca, principalmente a los adultos mayores.
Según indicaron en el centro médico, la infección se puede dar con mayor frecuencia en época lluviosa y su principal patógeno es la presencia de diarrea.
Fernando Morales, director del nosocomio, dijo que la infección apareció cerca del año 2000 y ataca a personas que se encuentran en estado de desnutrición, pero, principalmente por el uso excesivo de antibióticos.
Gustavo Leandro, médico geriatra, explicó que el trasplante se empezó a utilizar en el 2015, sin embargo, para el 2016 ya se elaboró un protocolo para realizar los procedimientos.
En dos años, se detectaron 138 pacientes con la infección, pero 31 de ellos no tuvieron respuesta al tratamiento ordinario, motivo por el cual, se les aplicó el trasplante, de ellos, 20 pacientes tuvieron resultados positivos, mientras que otros ocho tuvieron que pasar por una segunda cirugía, obteniendo éxito.
Respecto a los tres restantes, Diana Paniagua, enfermera epidemióloga, dijo que no se les pudo aplicar de nuevo el procedimiento porque fallecieron por otras causas ajenas al trasplante.
Además, mencionó que existen dos vías de administración como la superior que involucra sondas nasogástricas, y la inferior, por medio de colonoscopia y enema de retención.
“Nosotros respondemos a todas las preguntas de los familiares cuando se requiere aplicar este procedimiento, luego, se debe firmar un consentimiento.
Posterior a ello, seleccionamos a los donantes que son personas cercanas al paciente, como un hijo o algún familiar”, expresó Paniagua.
Añadió que, al elegirlos, se procese con la aplicación de estudios médicos para evitar enfermedades infectocontagiosas.
En centro médico indicaron que se hacen las revisiones respectivas, tanto previas como posteriores al trasplante, donde se verifica que todo esté correcto en los exámenes físicos y, ese mismo día, se vigila al paciente para descartar efectos secundarios.
Por su parte, Leandro explicó que toda persona tiene flora intestinal, la cual, está dentro del colon y se encarga de preparar y metabolizar la digestión.
Sin embargo, cuando a un paciente se le aplican los antibióticos, la flora intestinal disminuye y aumenta la posibilidad de aparición o crecimiento de una infección por Clostridium.
“El trasplante lo que trata es reestablecer esa flora intestinal que se perdió con los antibióticos intestinales, no existe un medicamento que favorezca la aparición o repoblación de la flora intestinal. Es por eso que se llega la necesidad de un trasplante fecal, con el objetivo de reestablecer la función normal del ambiente a nivel colónico”, explicó Leandro.