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La falta de recurso humano, los vehículos dañados y las plazas vacantes han provocado que la atención de accidentes en carretera pueda tardar horas, mientras se espera la llegada de un oficial de tránsito.
Esta realidad que viven los oficiales en carretera es señalada tanto por las autoridades de tránsito como por los sindicatos y la Contraloría General de la República (CGR), que advierten sobre el abandono del sector profesional desde hace años.
“La disminución en la cantidad de policías de tránsito ha obedecido a deficiencias en los procesos institucionales para el reclutamiento. Esta carencia de planificación estructural provocó que 132 plazas ociosas debieran ser devueltas al Ministerio de Hacienda”, detalla el informe.
El propio oficial Maurizio Piedra, vocero de la Dirección General de Policía de Tránsito, señaló que esta falta de personal y de vehículos oficiales incluso genera atrasos en la atención de emergencias.
“Los tiempos de respuesta son muy relativos y van en referencia a los lugares donde se dan los incidentes y al recurso que haya disponible. Lamentablemente, la escasez de personal puede generar que los tiempos de respuesta a veces sean de hasta 4 horas, pero esto va en referencia al lugar donde se da el accidente, el tipo de vehículo que hay disponible, si es una moto o si es un pickup, eso va a influir mucho”, expresó Piedra.
El pasado 9 de octubre, la seccional de la Asociación Nacional de Empleados Públicos (ANEP) convocó a una huelga debido a las malas condiciones laborales. La protesta fue atendida por el ministro de Obras Públicas y Transportes, quien calificó la situación como un llamado urgente.
“Hemos reiterado nuestro compromiso de seguir fortaleciendo a este cuerpo policial, como lo hemos venido ejecutando desde la administración anterior, con 153 nuevos efectivos, 199 alcoholímetros, 25 patrullas y 29 motos”, expresó Zeledón.
Pese a ello, la ANEP afirmó que los esfuerzos han sido insuficientes y aseguró que la situación del país podría empeorar si no se toman medidas.
“Las autoridades vienen pues poniendo roles que operativamente no sirven, donde los oficiales pierden dos horas esperando a que llegue una patrulla porque no hay unidades, y dos horas llegando de nuevo a la base”, aseguró Lizeth Quesada, vocera del sindicato.
Según los registros de la Contraloría, la delegación con el tiempo de respuesta más lento se ubica en la región Chorotega del país.