Trabajadores de Imprenta Nacional rechazan nueva jerarca

Los trabajadores de la Imprenta Nacional no están contentos con la designación de la nueva directora general de esa institución, Xinia Escalante. Escalante fue anunciada el viernes como la nueva jerarca de esta entidad en lugar de Ricardo Soto, quien dimitió el jueves por diferencias con la viceministra de Gobernación, Carmen Muñoz.  Los empleados de […]

Los trabajadores de la Imprenta Nacional no están contentos con la designación de la nueva directora general de esa institución, Xinia Escalante.

Escalante fue anunciada el viernes como la nueva jerarca de esta entidad en lugar de Ricardo Soto, quien dimitió el jueves por diferencias con la viceministra de Gobernación, Carmen Muñoz. 

Los empleados de la Imprenta rechazan su nombramiento porque aseguran que no tiene conocimiento de la institución y porque aseguran que es una ficha de Muñoz, con quien no tienen buena relación.

La semana entrante los funcionarios de la institución buscarán al ministro de Seguridad, Gustavo Mata, para que reconsidere la designación de Escalante. A la vez le propondrán otro nombre para el cargo, el cual prefirieron reservarse.

La nueva jerarca de la Imprenta se desempeñó hasta esta semana como oficial mayor del Ministerio de Gobernación y Policía.

Escalante posee un diplomado en administración de negocios, una licenciatura en contaduría pública y una maestría en legislación ambiental.

“Xinia Escalante va a seguir la misma línea de Carmen Muñoz, entonces vamos a seguir en lo mismo. Ninguna de ellas dos ha sabido llevarle el pulso a esta institución y lo único que hacen es improvisar. No queremos a esta señora acá, queremos alguien de adentro que conozca la realidad”, dijo Rudy Villalobos, vocero de los empleados. 

DIARIO EXTRA intentó constatar la versión de Muñoz y Escalante, sin embargo, no fue posible localizarlas. 

Escalante es la cuarta directora de la Imprenta Nacional en lo que va de esta administración.

Ricardo Soto, quien asumió el cargo el pasado 1º de julio, presentó su dimisión, según dijo “por diferencias de estilo, criterio y formas de conducción” con la viceministra de Muñoz. La Imprenta Nacional es una institución que está bajo la administración de dicho viceministerio.

Antes de que Soto asumiera el cargo de director general de la Imprenta Nacional, la institución estuvo a cargo de Carlos Rodríguez, quien fue obligado a renunciar por parte de la Junta Administrativa de la entidad.

Según contó a DIARIO EXTRA Luis Leal, representante de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), el funcionario fue removido el 15 de junio luego de que se detectaran varias anomalías.

Reveló que durante su gestión hubo “manoseo de plazas” en la institución; y también una licitación entre la Imprenta Nacional y la Universidad Nacional para la elaboración de un manual de puestos para la entidad, el cual no cumplió con los parámetros establecidos por la Ley de Contratación Administrativa. El costo de este estudio fue de ¢65 millones.

Asimismo, se le cuestiona por haber impulsado unalicitación pública para la compra de mobiliario ergonómico que, según datos de la ANEP, llegó al doble del precio especificado en el cartel.