
Tres casas y la iglesia en San Isidro de Heredia resultaron afectadas por un fenómeno conocido como ráfagas descendentes, el cual destechó el templo católico.
Los vecinos estaban preocupados al ver las ventoleras, que levantaron varias latas por los aires.
“Estábamos en la llantera y empezamos a oír un ruido como un viento fuerte tipo tornado, más que hay un río ahí atrás. Cuando nos dimos cuenta estaba levantando los techos de las casas y parte del tejado de la iglesia”, narró Jonathan Delgado, vecino.
Mientras que Erasmo Villalobos dijo que él se encontraba pintando una vivienda cuando de repente una ráfaga de viento levantó el techo de su vecina.
“Todo el mundo (estaba) como loco. En una casa pegaban los cables en el techo”, relató.
Jorge Rovira, de la Cruz Roja, indicó que fueron despachados al lugar para atender una emergencia por fuertes vientos y al llegar al lugar encontraron latas volando sobre sus cabezas.
IGLESIA NO SE SALVÓ
El templo católico resultó afectado debido a los fuertes vientos porque no solo presentó daños en el techo, sino también en el cielorraso, el cual se rompió.
Al sitio se desplazaron muchos feligreses para resguardar los santos y sacar el agua que entró al inmueble.
Cristopher Ramírez, coordinador de la pastoral, habló sobre lo que significa la iglesia para los isidreños.
“Este ha sido el ícono del pueblo, conocida como ‘la iglesia bonita blanca’, que ahorita pasamos una crisis, pero como pueblo es hora de unirnos para restaurar el techo, que se ha dañado por este incidente”, manifestó.
Al lugar llegó el vicealcalde, quien con colaboración de empleados municipales ayudó a los afectados, así como a colocar una lona sobre la iglesia para que en caso de lluvia no se inunde.
LOS ALBERGUES
La CNE habilitó 3 albergues en Desamparados, Aserrí y Turrialba, donde permanecen en total 16 personas.
LAS ALERTAS
Tras las intensas lluvias de los últimos días, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) elevó la alerta amarilla para la Zona Norte y Sarapiquí debido a la saturación de los suelos.
Desde el miércoles 27 de setiembre el Valle Central y el Pacífico Central también se encuentran en alerta amarilla debido a la saturación de los suelos.