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El mercado costarricense está siendo inundado por tomate importado desde México, triplicando su ingreso en los últimos dos años, de acuerdo con estadísticas del Consejo Nacional de Producción (CNP).
Entre 2019 y 2023, Costa Rica realizó compras internacionales por 189 toneladas de este producto. Sin embargo, en 2024 la cifra se elevó a 304 toneladas, y en los primeros cuatro meses del 2025 ya se contabilizan 341 toneladas.
En total, en los últimos dos años se han importado 645 toneladas, lo que equivale a 3,4 veces lo adquirido del exterior en los cinco años anteriores.
“Este aumento responde a varios factores combinados: la apreciación del colón frente al dólar, que ha abaratado las importaciones que compiten de manera desleal con la producción nacional, y los fenómenos climáticos ocurridos entre noviembre del 2024 y enero del 2025, que provocaron pérdidas significativas en las cosechas”, indicó Óscar Arias Moreira, de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA).
Además, la reducción en los volúmenes comercializados en el Centro Nacional de Abastecimiento y Distribución de Alimentos (Cenada), junto con las disrupciones en el comercio internacional, han impulsado la llegada de tomate al territorio costarricense.
En 2020, la oferta mayorista alcanzó más de 37 mil toneladas. Para el año pasado, esa cifra disminuyó a 24 mil toneladas, lo que representa una caída del 35 %.
Incluso, a inicios de este año, el Banco Central de Costa Rica (BCCR) recomendó aumentar las compras internacionales de tomate y papa debido a las afectaciones climáticas que elevaron los precios.
Un 66% del tomate fresco que ingresa al país proviene de México, uno de los principales productores a nivel mundial.
“El Tratado de Libre Comercio entre Costa Rica y México otorga a los bienes agropecuarios de ese país norteamericano un tratamiento arancelario preferencial, lo que también favorece la importación. Además, cuentan con una capacidad instalada muy eficiente para la producción de hortalizas destinadas al mercado norteamericano, cuya infraestructura les permite competir en Centroamérica”, agregó Arias Moreira.
Renzo Céspedes, analista de comercio exterior, señaló que los recientes aranceles impuestos por el expresidente Donald Trump a los productos agrícolas mexicanos provocaron que ese país buscara nuevos destinos para su producción, la cual ahora está ingresando a Costa Rica.
México produce más de 3 millones de toneladas de tomate, y el 99 % de sus exportaciones se dirigen a Estados Unidos.
“Tenemos un ingreso masivo de tomate en el territorio nacional, principalmente mexicano, producto de esta barrera arancelaria que la administración Trump estableció sobre la importación agrícola, porque los Estados Unidos es uno de los principales importadores de tomate procedente de México”, mencionó Céspedes.
En el sector productivo nacional, la creciente importación genera preocupación, principalmente por la pérdida de competitividad que enfrenta el gremio.
“Somos muy productivos, pero no podemos ser competitivos. Aquí tenemos que trabajar con moléculas viejas, altos costos de electricidad, agua y combustible. No tenemos incentivos gubernamentales, no hay financiamiento en los bancos ni subsidios”, externó Olman Melda, agricultor
Además, agregó “Hemos demostrado que somos un sector eficiente, pero no podemos competir con países que subsidian la actividad, que tienen mano de obra más barata e insumos de última tecnología”.
Olman Melda
Productor de tomate
“Como agricultor, es una puñalada para el sector. En Costa Rica nunca ha habido desabastecimiento; siempre hemos tenido producto disponible para que llegue a las mesas de los costarricenses”.
Renzo Céspedes
Analista de Comercio Exterior
“Estados Unidos es uno de los principales importadores de tomate procedente de México. Lo que nos provoca una situación de sobreoferta en el mercado internacional”.


