
David. (AFP) – Panamá advirtió que “tomará tiempo” identificar a los migrantes muertos en uno de los peores accidentes de autobús de su historia, cuyos cuerpos fueron almacenados en un camión frigorífico tras colapsar la capacidad de la morgue.
Unos 40 migrantes murieron y una veintena resultaron heridos después de que el autobús que los trasladaba a la frontera con Costa Rica se salió de la ruta en la madrugada del miércoles en Gualaca, provincia de Chiriquí, a unos 400 km al oeste de Ciudad de Panamá. En el accidente también perdió la vida el chofer panameño.
El vehículo trasladaba a los extranjeros desde el Darién, la peligrosa selva que limita al sur con Colombia, hacia un albergue que los hospedaría en esa localidad del oeste de Panamá, antes reanudar su viaje sin visa rumbo a Estados Unidos.
En el vehículo, parte de la flota organizada por el Gobierno para intentar canalizar el flujo migratorio, viajaban 66 extranjeros y dos conductores, uno de los cuales falleció.
El vehículo se accidentó al perder el control en una curva e impactar en una roca y otro vehículo muy cerca del albergue, tras casi 14 horas de viaje para recorrer cerca de 700 kilómetros.
Sin embargo, las autoridades han dado distintas versiones sobre la cifra de muertos.
“Como sabemos ya, el número de fallecidos asciende a 40 ciudadanos extranjeros”, manifestó Juan García, asesor del Servicio Nacional de Migración, al canal Telemetro.
“En este viaje había ciudadanos extranjeros de nacionalidad ecuatoriana, venezolana, haitiana, cubana”, agregó.