“Todos los niños del mundo lo queremos”

La modelo costarricense Ivonne Núñez fue una de las niñas más afortunadas durante la década de 1980 por haber tenido la oportunidad de estar en los brazos del ahora santo Juan Pablo II.  Núñez recordó que le dijo al oído al Sumo Pontífice durante su estadía en Costa Rica que “todos los niños del mundo […]

La modelo costarricense Ivonne Núñez fue una de las niñas más afortunadas durante la década de 1980 por haber tenido la oportunidad de estar en los brazos del ahora santo Juan Pablo II. 

Núñez recordó que le dijo al oído al Sumo Pontífice durante su estadía en Costa Rica que “todos los niños del mundo lo queremos” y de inmediato el Papa la cargó en sus brazos. 

Ese momento ocurrido durante el encuentro con la juventud en el antiguo Estadio Nacional de La Sabana, el 3 de marzo de 1983, marcó para siempre la vida de Núñez. 

La exchica de A Todo Dar recordó que ver al Santo Padre fue como estar viendo a su familia, por lo que aún ese momento lo guarda en su memoria.

Afirmó que respeta mucho las decisiones y las creencias que profesan las demás personas, pero para ella se trata de un asunto de agradecimiento y felicidad pura como un momento único en su vida. 

Desde su fe, la llegada de Juan Pablo II representó un momento trascendental. 

“En ese momento definitivamente yo no era consciente de la magnitud que eso tendría en mi vida. Ahora es de las cosas más maravillosas y de la cual estoy sumamente agradecida. Del momento recuerdo a las personas emocionadas, algunas lloraban, otras reían, otras oraban; yo era una niña y era una experiencia nueva para mí. Realmente un profundo agradecimiento es lo que embarga mi corazón”, indicó.

 

MILAGRO 

 

Ivonne Núñez relató a este medio que el Santo Padre se le manifestó en su vida por medio de milagros que le permiten hoy estar contando la historia a todos los costarricenses. 

Agregó que la bendición y la fe que tiene se convirtieron en motores de los milagros que hoy día recibe para seguir adelante. 

Su salud se vio comprometida en 2020 por un severo problema hepático que la llevaría al borde de la muerte si no se trataba a tiempo, según decían los pronósticos de los médicos. 

“Iniciando la pandemia estuve muy mal en el hospital, con un pronóstico reservado por parte de los doctores, incluía un trasplante, que de no hacerlo prácticamente me llevaría a la muerte (eso decían los médicos).

Tras muchas oraciones y mucha fe, un día los médicos no se explicaban lo que había sucedido, pero empecé a mejorar y me dieron de alta. 

Realmente estoy muy agradecida con todos los funcionarios del hospital. Al día de hoy estoy muy bien, gracias a Dios”, declaró Núñez. 

La profesional tuvo cáncer de piel en 2008, pero gracias a las atenciones médicas y a la fe logró superar con creces para seguir disfrutando su vida al lado de sus seres queridos. Hoy más que nunca le da gracias a Dios, al papa Juan Pablo II y a su familia por permitir que saliera adelante a pesar de los quebrantos de salud que experimentó en los últimos años. 

 

 

 

 

 

• Karen Dondi, periodista costarricense: 

“Juan Pablo II, mi sanador” 

 

“En estos días celebramos la visita hace 40 años de su santidad Juan Pablo II a Costa Rica. Era yo muy niña y vivía en Juan Viñas, pero recuerdo que mi hermana Yolanda Dondi nos trajo a verlo a San José, qué lindo lo que sentí. Pero sentí mucho más en 1996; dando muy joven mis primeros pasos en el periodismo y como reportera de Noticias Monumental, debimos preparar una transmisión especial, bajo la dirección del periodista Álvaro Villalobos.

Hoy puedo decir que fue el trabajo periodístico más valioso que he realizado y me tocó no solo el corazón tan profundamente, sino la salud, estaba en ese momento con vitíligo pero bueno… ¿qué pasó? Su santidad Juan Pablo II en 1996 visitó Nicaragua, no vino a Costa Rica y no pudimos ir al país vecino, pero desde los cielos Juan Pablo II nos brindó un mensaje, el cual adjunto en esta historia.

Lacsa tenía que trasladarlo de Nicaragua a Venezuela y conversamos con el piloto del avión que lo trasladaría porque estaríamos en la torre de control del Juan Santamaría haciendo una transmisión de radio y le pedimos al piloto que si podía decirle a su Santidad que estaríamos ahí y así lo hizo; compartió este mensaje para el pueblo de Costa Rica y me tocó a mí esa transmisión tan emocionante que marcó mi vida como periodista, desde ese momento me curé del vitíligo y no tengo nada.

El mensaje anexo lo leyó el piloto y lo transmitimos desde la torre de control del Juan Santamaría, fue una transmisión de nunca olvidar y siempre lo llevaré en mi corazón y sé que él está conmigo.

Quería compartir con ustedes esta historia y que casualmente tantos años después me lleva a una emisora como Radio Fides, donde ahora comparto mi programa los lunes a las 4 de la tarde, Dios nos abre los caminos, sus brazos y su corazón para cada uno de nosotros. Dios les bendiga”.

 

 

 

 

EXTRACTO DEL MENSAJE A LA JUVENTUD

“Para vosotros, jóvenes cristianos, esa motivación de fondo, capaz de transformar vuestras acciones, es vuestra fe en Cristo. Ella nos enseña que vale la pena esforzarse por ser mejor; que vale la pena trabajar por una sociedad más justa; que vale la pena defender al inocente, al oprimido, al pobre; que vale la pena sufrir para atenuar el sufrimiento de los demás; que vale la pena dignificar cada vez más al hombre hermano. 

Vale la pena, porque ese hombre no es el pobre ser que vive, sufre, goza, es explotado y acaba su vida con la muerte; sino que es un ser imagen de Dios, llamado a la amistad eterna con Él: un ser que Dios ama y quiere que sea amado. 

Sí, quiere que no sólo sea respetado, que es el primero y básico paso, sino que sea amado por sus semejantes. Esta es la meta altísima a la que nos llama nuestra fe cristiana.  Este es el camino que lleva al corazón del hombre y que pasa por la complacencia de Dios en Él. Por eso el Concilio se preocupaba de que la sociedad deje expandir su tesoro antiguo y siempre nuevo: la fe. 

La Iglesia confía en que sabréis ser fuertes y valientes, lúcidos y perseverantes en ese camino. Y que con la mirada puesta en el bien y animados por vuestra fe, seréis capaces de resistir a las filosofías del egoísmo, del placer, de la desesperanza, de la nada, del odio, de la violencia”.

Lugar: Antiguo Estadio Nacional de La Sabana / Fecha: 3 de marzo de 1983