Todos debemos participar

Es un texto para el análisis, el debate responsable y el diálogo constructivo, no es una camisa de fuerza ni una imposición, sino un ejemplo de seriedad y profundidad técnica e intelectual.

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Don Édgar Ayales, ministro de Hacienda, con un grupo importante de especialistas en temas tributarios, nos ha entregado un documento valioso.

Es un texto para el análisis, el debate responsable y el diálogo constructivo, no es una camisa de fuerza ni una imposición, sino un ejemplo de seriedad y profundidad técnica e intelectual.

Este esfuerzo ha merecido el apoyo de la inmensa mayoría de los costarricenses.

Dialogar sobre el problema fiscal no es sólo importante, sino también fundamental para la sociedad costarricense.

En este sentido la iniciativa del Ministerio de Hacienda de convocar a una mesa de diálogo nacional para abordar diversos aspectos del régimen tributario es un acierto indudable, que todos los actores sociales del país deben aprovechar para llevar sus perspectivas de análisis y posiciones específicas.

No se busca arribar a consensos totales, cada actor conserva su autonomía y ninguno puede pretender imponer su particular visión de los temas tratados, pero negarse a participar ofreciendo razones que obedecen a una particular visión ideológica de los asuntos abordados es un enfoque sectario y dogmático del diálogo.

Debe recordarse que dialogar es unir pensamientos, creencias y propuestas para elevar la inteligencia colectiva de la sociedad a través del aporte singular de los actores sociales (empresarios, trabajadores, sindicatos, organizaciones de la sociedad civil, etc).

¡Todos debemos participar!, nadie está excluido del diálogo y nadie debe autoexcluirse, de ahí lo lamentable, por unilateral y autosuficiente, de la posición esgrimida por el secretario general de la Asociación Nacional de Empleados Públicos (ANEP), en el sentido de no participar en el diálogo convocado por el Ministerio de Hacienda.

Según lo expresado se habla en nombre de todas las organizaciones sindicales, y esto es aún más lamentable; y si no es así, esto configura un exceso evidente, al pretender una autoridad que no tiene.

No deja de sorprender que cada vez que el Gobierno de la República llama al diálogo, algunos crean uno y mil argumentos para no participar. Comprendo que lo más fácil es evadir responsabilidades, criticar y no hacer propuestas, pero también es evidente que semejante conducta daña al movimiento sindical y coloca obstáculos artificiales a los esfuerzos nacionales – no sólo gubernamentales – por construir un sistema tributario que contribuya a disminuir la desigualdad social y a potenciar el desarrollo del país.

 

*Ministro de Trabajo y Seguridad Social