
Desde las 5:30 a.m., algunos periodistas esperábamos en Crucitas el ingreso a la finca Vivoyet, una zona marcada por la minería ilegal, el calor, el terreno inestable y el daño ambiental visible a simple vista.
En medio de una densa niebla que abrazaba la zona, los diputados comenzaron a llegar cerca de las 6:00 a. m. Posteriormente, se permitió el ingreso de la prensa al sector que recorrerían la presidenta Laura Fernández, jerarcas del Gobierno y legisladores oficialistas y de oposición.
El camino no era sencillo, puesto que el terreno estaba húmedo, irregular y por momentos inestable. Cada paso exigía cuidado. Incluso, en una de las pasadas, el barro me pasó factura y quedé pegado por unos instantes, antes de poder seguir el recorrido.
La comitiva avanzó por la finca hasta llegar a una zona donde se observan grandes fosas provocadas por la extracción de material. A diferencia de otros puntos de Vivoyet recorridos previamente por Grupo Extra, estas fosas no parecían tan activas ni mostraban indicios tan recientes de material fresco extraído. Sin embargo, su tamaño evidenciaba el daño ambiental acumulado en la zona.
A orillas de una de esas fosas, Fernández sostuvo una pequeña reunión con diputados. Ahí, entre el calor, el barro y el paisaje golpeado por la minería ilegal, la mandataria conversó con los legisladores sobre la situación de Crucitas y la necesidad de buscar soluciones.
El momento de mayor tensión ocurrió justo cuando la comitiva salía del recinto. Una detonación se escuchó con eco, pero también con una cercanía suficiente para que evitar escucharla fuera imposible.
Todos los presentes hicieron caso a la instrucción, puesto que justo antes de entrar a la zona y justo en el mismo punto, las autoridades advirtieron el procedimiento en caso de presentarse ese tipo de percance. Mientras tanto, los cuerpos de seguridad activaban los protocolos y ordenaban evacuar la zona.
Hasta ese momento no estaba claro cuál había sido el origen de la detonación. Sin embargo, Fernández afirmó después que, a su criterio, se trató de una detonación vinculada con coligalleros y no de un atentado contra su persona.
Según la mandataria, este tipo de detonaciones se utilizan para hacer piletas en la zona.
Tras el incidente y durante la evacuación, algunas diputadas también presentaron problemas de salud. Ese fue el caso de la oficialista María Isabel Camareno, quien se descompuso después de la detonación.
Pese al momento de tensión, Fernández brindó posteriormente una conferencia de prensa. La presidenta aseguró que fue revisada por protocolo y que se encontraba bien.
“A mí me chequearon por protocolo, pero estoy muy bien. Todos estamos bien”, afirmó.
La mandataria también hizo un llamado a los diputados de oposición para que apoyen los proyectos del Ejecutivo con los que pretende atender la situación de Crucitas.



