
Si bien el hackeo llegó de improviso a nuestro país e impactó a varias instituciones, es una realidad que no nos hemos recuperado al 100% y quizá una prueba de eso son los hallazgos de la Contraloría General de la República sobre Hacienda.
Es preocupante leer que desaparecieron aproximadamente 43 mil expedientes de cobro y, seamos realistas, a como está nuestro país necesitado de dinero, el que se pierda, aunque sea uno, puede hacer la diferencia porque de cinquito en cinquito se llena la buchaquita.
Sin lugar a dudas el monto del cual se habla en el informe no se lo brinca un sapo y es que son nada más y nada menos que 341.216 millones, imagínese usted todo lo que se podría hacer con ese dinero y cuántos problemas se podrían solucionar.
Y no es que todo sea plata, pero el país no esta para que mucha gente se haga de la memoria corta y decida no pagar.
Quizá lo que más preocupa de esto que encontró la Contraloría es la afirmación de que se considera que estos son irrecuperables, casi que lo que significa es, y como dicen los pachucos, que habrá que echarle tierra a este dinero.
Y no es la primera vez que ocurre algo así en este Ministerio, ya una vez hace muchos años habíamos presenciado algo muy similar cuando se perdieron unos folders precisamente con otros casos de cobro, lo que esperamos ante todo es que dentro de lo perdido no estén los casitos más grandes y los que dejarían más dinero a la institución.
De todo esto que esta ocurriendo en Hacienda lo que más preocupa es la respuesta recibidas por algunos departamentos, los cuales solo alegan que omitieron hacer los respaldos diarios de la base de datos que contenían las imágenes de los expedientes.
Y lo peor de todo es que seguramente no pasará nada con estas personas que precisamente no cumplieron con el trabajo que les toca hacer, sucederá como en muchos otros ministerios, en los cuales los funcionarios no hacen lo que les toca y nadie les dice nada y, peor aún, no los pueden remover porque pareciera que a pesar de lo que hagan son inamovibles.
A pesar de lo denunciado por la Contraloría, el Ministro del ramo lo negó todo y afirmó que nada se ha perdido, lo que esperamos es que sea cierto, porque de la cantidad de dinero que se habla es bastante.
Al parecer sí hay respaldo de todo lo que dicen que desapareció, esperemos que sea así y que con el pasar de los meses al final no tengan que salir a decir que siempre sí se perdieron, como ha sucedido en muchas otras instituciones que tratan de llevarle la contraria a la Contraloría y luego finalmente no les queda más que aceptar el error.
Esperemos que el resto de las instituciones que se vieron afectadas en mayor o menor medida por el misterioso hackeo tengan todo en orden, porque la verdad hemos visto quejas aún del servicio de Edus de la Caja donde a muchos no les salen todos sus padecimientos, los medicamentos y hasta las citas o cirugías programadas.
Pero como dirían los abuelos, además ya de nada sirve llorar sobre la leche derramada, por lo que es importante que como país nos blindemos para que este tipo de cosas no vuelvan a ocurrir y que, si ocurren, las consecuencias sean lo más leves que sea posible, porque esta vez literalmente nos agarraron con los pantalones abajo.