Ticos viven más años, pero con más padecimientos

Envejecimiento acelerado desgastan el sistema

Costa Rica alarga su esperanza de vida, pero no garantiza vivirla de buena manera. Así lo advirtieron varios expertos en salud pública durante una mesa redonda organizada por la Universidad de Costa Rica (UCR), donde se discutió el deterioro de la calidad de vida.

“Estamos viviendo más, pero no necesariamente mejor. Debemos sentirnos muy orgullosos del aumento en la expectativa de vida, porque eso demuestra la solidez de nuestro sistema. Pero yo soy especialista en preocuparme por cosas y, entonces, lo que me preocupa es cómo nos va a tocar vivir”, explicó Olga Arguedas, exdirectora del Hospital Nacional de Niños.

Las enfermedades crónicas no transmisibles, provocadas por los malos estilos de vida en una sociedad cada vez más acelerada, afectan la calidad de vida de las personas, la cual en ocasiones se ve aún más debilitada por un deficiente servicio prestado por las entidades públicas.

Por ejemplo, cuando una persona solicita una cita para una intervención quirúrgica, puede recibir como respuesta que deberá esperar cerca de 640 días; es decir, casi dos años.

Además del deterioro en la calidad de vida, también existe una amenaza para la misma institución, ya que cada vez habrá más personas mayores y con más padecimientos que la Caja Costarricense de Seguro Social deberá atender.

El país está enfrentando el agotamiento del bono demográfico, es decir, hay menos personas activas laboralmente, lo cual debilita el sistema de seguridad social, especialmente en financiamiento.

“Los últimos años de vida suelen transcurrir con enfermedades crónicas, dependencia funcional y una alta demanda de cuidados médicos especializados. No hay duda de que nuestro sistema de salud es un gran orgullo nacional y nos da prestigio universal. Pero, si eso no se cuida, se puede acabar”, advirtió Fernando Morales Martínez, decano de la Facultad de Medicina de la UCR.