Ticos se acercan a gota a gota porque no les alcanza el salario

En términos globales, los costarricenses no tienen una cultura del ahorro, tampoco suficiente educación financiera y de a poco se van acercando a los prestamistas gota a gota. De acuerdo con el último estudio sobre cultura financiera de los costarricenses, realizado por el Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible de la Universidad […]

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En términos globales, los costarricenses no tienen una cultura del ahorro, tampoco suficiente educación financiera y de a poco se van acercando a los prestamistas gota a gota.

De acuerdo con el último estudio sobre cultura financiera de los costarricenses, realizado por el Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible de la Universidad Nacional (Cinpe-UNA), solo el 19,12% de los encuestados ha recibido educación financiera.

Es decir, el 80,88% de los ticos no ha recibido educación financiera, lo cual, según la UNA, genera “repercusiones significativas en la capacidad de las personas”. 

Se debe destacar que el 37% de la población encuestada tiene empleo a tiempo completo, el 16% trabaja por cuenta propia y el 15% está desempleado.

El 32% restante se distribuye entre trabajadores a medio tiempo, emprendedores, personas fuera del mercado laboral, retirados y trabajadores por cuenta propia.

La investigación también contó con el apoyo y participación del Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo) de la UNA.

 

INTERESADOS

 

El estudio señala que del 80,88% que no ha recibido educación financiera, el 73,89% sí está interesado en recibir capacitaciones para mejorar el manejo de sus recursos.

Por otra parte, el 94% del total de encuestados considera que la educación financiera tiene que ser una materia obligatoria tanto en primaria como en secundaria. 

 

NO AHORRAN

 

Más allá de las intenciones, el estudio evidencia que el 32,41% de los encuestados que declararon tener alguna fuente de ingresos dijo que no ahorra ni un colón. 

El 15,47% solo ahorran “5% o menos de sus ingresos”, lo cual sigue siendo un resultado nada alentador con respecto a planificación financiera y solo el 5,57% de los encuestados ahorra del 16% al 20% de su salario.

De los ahorrantes, el 61,20% lo hace en bancos, el 9,44% en cooperativas, el 7,57% en fondos solidaristas, el 2,18% en mutuales y solo el 1,24% en financieras.

Pero el 18,36% de los encuestados indicó que no ahorraba en ninguna de estas identidades y la mayoría de ellos especificó que lo hace por cuenta propia en sus casas.

 

MALOS PLANIFICADORES

 

A lo anterior se debe sumar que la mayoría de ticos no cuenta con una estructura formal de pagos o, mejor dicho, son malos planificadores. 

La mayor parte del gasto de los costarricenses se destina a servicios básicos como alimentación, agua, electricidad e internet (40,16%). Le siguen salud, educación y alquiler (13%).

No obstante, “resulta notable” la cantidad de personas que se encuentran endeudadas por préstamos, ya sea para la adquisición de vehículos, viviendas u otros propósitos. 

El 16,82% de los encuestados destina una parte de sus ingresos para hacerles frente a préstamos.

Por otra parte, el 18,18% asegura que alguna vez ha dejado pendiente de pago una deuda o han estado morosos. 

La principal razón para caer en impago es la atención prioritaria de una emergencia (48,38%), mientras que en segundo lugar está el reconocimiento de una falta de planificación financiera (22,70%).

Estar moroso les ha generado consecuencias a las personas: el 50,65% dijo que dejó de tener acceso a crédito en el sector formal por una mancha en el sistema financiero.

Respecto al uso de tarjetas, casi la mitad de los encuestados (48,21%) tienen tarjeta de débito, el 4,05% de crédito y el 23,87% ambas.

 

GOTA A GOTA

 

Sin embargo, muchos quedaron excluidos del sistema financiero y, por ende, se la buscan en otras formas, incluidos los préstamos gota a gota. 

El 5,34% de la población asegura que accedió a un crédito bajo esa modalidad. 

De los que admitieron acceder al gota a gota, el 54% corresponde a hombres y el 46% a mujeres. Por rango de edad, la mayoría tiene entre 35 y 44 años. 

La mayor parte de los que acceden a dichos créditos son personas con educación secundaria incompleta (30%) y primaria completa (25%).

 

¿POR QUÉ LO HACEN?

 

Los motivos por los que acceden a los gota a gota son varias: el 19,78% asegura que fue porque perdió su categoría crediticia por impago en el sector formal.

El 17,58% no pudo acceder al mercado financiero regulado y el 16,48% manifiesta que su capacidad de pago no le permite seguir endeudándose. El 1,10% acusó a la Ley de Usura. 

“La falta de educación financiera está estrechamente asociado a los prestamos gota a gota por distintas razones, como la falta de alternativas financieras, ya que las personas que recurren a los préstamos ‘gota a gota’ generalmente lo hacen porque no tienen acceso a opciones de crédito más tradicionales”, explica el informe. 

“Estos préstamos suelen utilizarse para cubrir gastos imprevistos o urgentes, como facturas médicas, reparaciones del hogar o emergencias familiares, y por último se puede mencionar el endeudamiento excesivo, ya que la falta de planificación financiera puede conducir al endeudamiento excesivo, donde las personas toman préstamos formales e informales sin considerar adecuadamente su capacidad de pago o sin tener un plan para pagarlos en el futuro y tener que enfrentarse a situaciones de acoso, violencia o hasta la muerte”, concluye.