Tico medallista de plata tiene de entrenadora a su madre

Camilo Cantillano y Sonia Montero escriben su historia familiar en el taekwondo tico

Cartaginés

La medalla de plata de Camilo Cantillano en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 tiene un significado que va mucho más allá del resultado deportivo. Detrás de su éxito está Sonia Montero, su madre y también la entrenadora que lo ha acompañado desde sus primeros pasos en el taekwondo.

En una entrevista exclusiva con Grupo Extra, el costarricense no ocultó la emoción al hablar de la persona que ha estado a su lado durante toda su carrera y a quien le dedicó la presea conquistada en República Dominicana.

“Se lo dedico mi mamá, que también fue mi entrenadora el día de hoy. Fue la coach que estaba ahí sentada conmigo. Ella es la responsable de que desde chiquito empezara en el taekwondo. En los momentos donde me ha dado por querer tirar la toalla, ella está ahí para sostenerme, impulsarme y me ha acompañado en todo este proceso. A la profesora Sonia Montero es a quien le dedico esta medalla“, expresó.

Aunque muchas personas le comentan que debe ser complicado tener a su propia madre como entrenadora, Cantillano asegura que es una dinámica que ha aprendido a vivir desde niño.

“Muchas personas me dicen que qué difícil debe ser esa dinámica, pero la verdad es que desde que estoy chiquitito ella me ha entrenado. Creo que es algo que en mi experiencia he ido normalizando. Sí, de fijo me exige un poquito más, pero bueno, eso es lo que nos tiene aquí“, afirmó.

El momento más emotivo llegó una vez terminada la competencia, cuando ambos esperaban la confirmación oficial de los resultados.

“Me senté con ella en la gradería a ver qué pasaba con los demás competidores. Cuando supimos que tenía asegurada la medalla de plata, la abracé y empecé a llorar. Ya me están dando ganas de llorar otra vez. Claro que tiene un valor muy sentimental”, confesó.

Sonia Montero, madre y entrenadora de Camilo, explicó cómo logra separar su papel de entrenadora del de madre.

“Tiene que ser un ejemplo para el resto, porque yo no puedo exigirle a uno y a él no. Entonces sí, a veces se tiene que dar, pero en realidad trato de ser lo más profesional posible. Cuando estamos entrenando soy la entrenadora con el atleta y cuando estamos en familia soy la mamá“, señaló.

La medalla de plata de Cantillano terminó convirtiéndose en una historia de esfuerzo compartido, donde el trabajo de una madre y el compromiso de un hijo encontraron recompensa sobre el tatami de Santo Domingo.