
Pereira (AFP) Las principales ciudades del occidente de Colombia (Cali, Pereira, Manizales, Armenia y Quibdó) vivieron momentos de pánico, con miles de personas evacuadas mientras edificios se derrumbaban o sufrían graves daños, constataron periodistas de la AFP.
El sismo de magnitud 7,4 ocurrió a las 07:34 de la mañana, hora local, según el servicio geológico colombiano y el de Estados Unidos.
Quedó “colapsado el primer piso, los muros abajo, escaleras abajo, los locales están en mal estado, unos muros cayeron en el parqueadero y destrozaron varios carros”, dijo a la AFP Diego Morales, habitante de un edificio que colapsó en Cali (suroeste) una de las ciudades más afectadas. Durante el prolongado terremoto “nos resguardamos debajo de una columna (…) y vimos a los vecinos bastante alterados”, explicó.
El epicentro se registró cerca de San José del Palmar, en Chocó (oeste), una región pobre que por el momento informó de 12 muertos.
“No hay energía, no hay wifi, no hay agua. Hay muchos edificios rotos, con grietas. Hay otras (edificaciones) caídas por completo (…). Fue impresionante”, dijo el odontólogo Julián Peña en Quibdó, capital del Chocó.
El presidente Abelardo de La Espriella declaró la “situación de emergencia” en Colombia tras el terremoto más fuerte de la última década que dejó 111 muertos, 87 heridos y decenas de edificaciones colapsadas. Según el último balance del presidente De la Espriella, que asumió en su cargo el viernes, además de las víctimas hay 61 edificios colapsados, 18 centros de salud averiados y 52 instituciones educativas afectadas.
Seis aeropuertos sufrieron problemas en su infraestructura y quedaron sin operación para vuelos comerciales, precisó.
“El gobierno nacional mantiene desplegadas todas sus capacidades para proteger la vida, atender a las comunidades afectadas y llevar ayuda a cada territorio que se necesite”, dijo desde Bogotá donde lidera la atención a la emergencia.
El sismo revive la tragedia del fuerte terremoto de 1999 que dejó casi 1.200 muertos en la zona cafetera.



