
Minutos después de terminar de orar, una mujer vivió una escena de terror junto a un nieto al presenciar cómo las llamas consumían el segundo piso de su casa ubicada en la urbanización Riveras del Río en Lagunilla de Alajuelita, San José.
Elsa Carrillo López, dueña del inmueble, contó que mientras conversaba con uno de sus hijos el incendio inició.
“Acababa de bajar porque estaba haciendo mis oraciones, estaba hincada orando, bajé y me puse a hablar con mi hijo por audios y de un pronto a otro yo pasé por el pasillo y estaba mi nieto arriba, volví a ver y estaba todo oscuro”, expresó.
De acuerdo con Carrillo, mientras rezaba tenía una vela encendida, sin embargo, cuando terminó se aseguró de apagarla, por lo que desconoce qué fue lo que inició el siniestro.
“Tenía una velita prendida, pero ya se había apagado y dije: ‘Bueno, gracias a Dios me dio tiempo de rezar el rosario’. Nada más cuando vi fue las llamaradas, yo le gritaba a mi nieto que saliera porque me daba miedo que se fuera a quemar y estaba preocupada porque nosotros cocinamos con gas, que me fuera a explotar el cilindro porque si no se iban varias casas aquí”, agregó.
Por su parte, el bombero Vianney Gutiérrez declaró que la estructura es de 200 metros cuadrados y el incendio consumió la segunda planta.
“Bajamos dos líneas de ataque agresivo y procuramos agarrar la casa de habitación por los costados para minimizar la carga de fuego y evitar que se propagara a las demás viviendas”, narró.
Agregó que se desconocen las causas que provocaron el siniestro y en la escena fue necesaria la presencia de unidades de la estación central de San José, de Barrio México, así como de sus paramédicos.
VECINOS SE ARRIESGAN
La señora Carrillo explicó que mientras escapaba de las llamas con su nieto de 23 años, lo primero que hizo fue pedir ayuda a sus vecinos, quienes alertaron al servicio de emergencias.
Algunos de ellos, al enterarse de que las llamas estaban consumiendo el inmueble, no lo pensaron dos veces y arriesgaron su vida para evitar que esta familia quedara en la calle, logrando rescatar varias de sus pertenencias.
Uno de ellos es Uriel Arrieta, quien luego de recibir el aviso por parte de una de sus hijas corrió para ver en qué podía ayudar.
“Yo ayudé a los señores a sacar cosas, más bien me atacaron los nervios, fui a desahogarme a la casa, el humo también me afectó (…) Todos los vecinos vinimos a cooperar, pero a lo último se quedaron cosas adentro porque ya no se aguantaba el humo”, expresó.
Asimismo, María de los Ángeles Ruiz Jiménez, otra vecina, recalcó la colaboración de los lugareños. “Gracias a Dios nosotros tenemos una comunidad muy unida, organizada, aquí el mal de uno es de todos. Es muy duro, muy triste ver esta familia lo que está pasando”, sostuvo.
Carrillo aseguró que por ahora tendrán que dormir en casa de familiares, esto hasta que logren recuperar la vivienda. Si usted desea ayudar a esta familia, puede llamar a los teléfonos 87206890 y 83580564.