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“Tengo una parte lenta de mi cuerpo, no fuera sino dentro. Ahí tengo lo especial”, aclara Bryan Alvarado con voz más bien infantil mientras acompaña al fotógrafo para que vea sus medallas, motivo de orgullo.
Lo especial que llama Bryan de su cuerpo son problemas motores, es más lento y su capacidad de aprendizaje es menor a la de una persona común. Sin embargo esta condición no limita sus habilidades en los deportes, su especialidad es el triatlón, disciplina en la que participará dentro de una semana en los Juegos Mundiales de Olimpiadas Especiales, en Los Ángeles.
“Para mí esta es una experiencia demasiado bonita porque voy a compartir con todos mis amigos y a representar a Costa Rica en bicicleta, corriendo y nadando. Aquí ha sido muy bonito, he ganado bastantes medallas y ahora estoy empezando a levantar pesas”, detalla mientras está sentado junto a su mamá.Bryan comenzó con la natación a los 8 años en un polideportivo, mientras acompañaba a uno de sus hermanos alguien le preguntó si quería empezar a nadar. Sus habilidades en la piscina le valieron una oferta para entrar a Olimpiadas Especiales, desde entonces los demás deportes empezaron a sumarse con el esfuerzo diario de la familia por los cuidados que él necesita.
“Ahí comenzó a gustarle a él y por eso está en esto”, manifiesta su mamá Hilda Soto.
Ella explica con naturalidad el orgullo que siente por que su hijo representará a Costa Rica. “Como toda madre me siento muy contenta, ojalá que le vaya bien en todo y a ganar…”, afirma.
Dentro de ocho días Bryan y toda la delegación de Costa Rica aterrizarán en el aeropuerto de Los Ángeles para demostrar a sus competidores cuán especial es en tres deportes mientras su mamá espera en casa por las medallas de las que cuenta orgullosa.