Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
El técnico Jeaustin Campos sorprendió previo al duelo ante Grecia con varios cambios en el once inicial del Saprissa al guardarse a varias figuras regulares del equipo, como Christian Bolaños y David Guzmán, y les dio confianza a otras como Youstin Salas y el joven Álvaro Zamora.
Estos cambios le respondieron al estratega del Monstruo, quien salió muy satisfecho con lo hecho por el equipo en este juego y conseguir sus primeros 3 puntos en el Apertura 2022.
Campos destacó su planilla, la cual espera que crezca en competencia cuando los extranjeros estén habilitados para jugar.
¿Cómo toma esta primera victoria en el campeonato?
-Lo tomamos como el partido anterior, con calma, sabiendo que hay aspectos siempre por mejorar. Hicimos algunas modificaciones en cuanto a nuestro sistema y gracias a Dios se nos dio no solo el triunfo. Creo que fue un muy buen juego, los primeros 3 puntos, pero valiosísimos en una cancha muy complicada. Grecia es un muy buen equipo, que tuvo la pelota en algún momento y nosotros logramos matar en los momentos más oportunos. Sí es importante para nosotros no solo ganar, sino ganar bien.
¿Los cambios en la formación inicial son un mensaje para los jugadores?
-Tenemos una plantilla muy competitiva. Muchas veces hacemos variaciones no porque el partido anterior no estuvo bien, o si se jugó o no bien, es simplemente porque buscamos, analizamos al rival de turno y el trabajo nuestro, sobre eso tomamos decisiones. Es el grupo el que sale ganando. Están muy sólidos, compenetrados y competitivos en los entrenamientos, y a pesar de las bajas, respondimos en la hora buena y es un mensaje de que cualquiera puede jugar.
¿Qué pasó en la reunión con Ángel Catalina en el caso Bryan Oviedo?
-Habría que preguntarle a Catalina. Hablé con él y lo que ustedes saben (prensa) yo lo sé, es lo que salió en los medios y a esperar esta semana a ver qué noticias tenemos por parte de don Ángel. No sé si se define esta semana, mi prioridad es ver cómo trabajamos para el próximo domingo y lo otro le corresponde a don Ángel.
¿Los extranjeros tienen su espacio listo para cuando puedan jugar?
-Nadie tiene un puesto asegurado, y no porque falle o no, sino porque queremos un perfil en determinado puesto, y el que ponga ingredientes esenciales es el que va tener más posibilidades de jugar. Cuando uno es extranjero se exige mucho más por la etiqueta de extranjero. Lo que han entrenado es espectacular y hay buenas sensaciones para lo que viene. La pelea por el puesto nos va a dar muchísimas oportunidades, el grupo está compacto y siempre mejorando.
¿Va ser un problema para usted cuando estas figuras estén habilitadas por el trabajo que mostraron los jóvenes?
-Eso es una alegría también. El ADN saprissista es impulsar a los jóvenes, darles las herramientas necesarias para que puedan competir. Vimos a Alemán, Zamora y Taylor, que son muchachos que vienen haciendo sus armas. Atin (Rooper) estaba en el banco y me parece que para nosotros es importante en la medida de lo posible tener esa sangre morada en el terreno de juego, complementándose con extranjeros de buen nivel y muchachos que vienen de otros clubes, que se han compenetrado bien con la idea y la filosofía del equipo. Todo eso da muy buenas sensaciones.
¿Cuánto tiempo le tomará para tener un equipo base?
-Sería muy egoísta con la planilla que hay fijar un equipo base. Por supuesto que hay jugadores que van a tener mayor cantidad de minutos, pero no soy de tener un equipo base. Equipo base es el que se lo gana, el que trabaja todos los días. No soy de un equipo base, tampoco vamos a cambiar once todos los domingos, pero el que esté enchufado es el que va a jugar.
¿Cómo ve el partido del próximo domingo contra Puntarenas FC?
-Por supuesto que con esos resultados no podemos decir otra cosa. Ha sido “la sorpresa” y nos va a costar muchísimo. Hay una parte emocional que por supuesto cuenta y por primera vez vamos a jugar en casa, así que eso también es algo que debemos aprovechar. También a la afición le digo que nos acompañe porque va a ser un partido bastante difícil.