
El Santos de Guápiles ha tenido un torneo bastante atípico. Su ritmo ha sido irregular desde el arranque, pasó varias fechas sin jugar por el conflicto con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), impasse del que no se pudo reponer.
Le cuesta caro no ser contundente en el ataque porque de los últimos cinco choques se fueron en blanco ante Saprissa, Cartaginés, UCR, Alajuelense y el domingo anterior en Liberia. Y de los últimos 10 compromisos solo ganaron dos contra Carmelita (0-5) y Pérez Zeledón (3-1).
Esta situación se vuelve preocupante para el estratega guapileño Johnny Chaves, quien conversó con El Periódico de Más Venta En Costa Rica y dijo que ese último duelo ante los pamperos fue el de más bajo nivel del certamen.
Santos tiene cinco partidos sin ganar, ¿cómo levantar cabeza para el final de campeonato?
– En estos momentos tenemos que apelar a la vergüenza deportiva porque han sido decepcionantes estos partidos, algunos de ellos muy bien jugados sin poder coronarlos, tal vez de los cinco juegos (sin ganar) ayer (el domingo contra Liberia) fue el de más bajo nivel. Sin embargo hubo actuaciones muy buenas contra Saprissa, Cartaginés y la Liga. El equipo debe darse cuenta que tiene buen juego pero le está faltando pelear por algo, hay que buscar la mejor clasificación posible en la tabla acumulada y este torneo.
¿Cómo se puede afinar la delantera para no cometer errores que cuestan partidos?
– Al equipo sí le ha faltado ese gol para coronar un buen juego. No hay esa confianza, esa seguridad para definir una jugada, pero sí siento que esa responsabilidad que tenía en su momento Víctor Núñez, el mismo Andrey Francis que complementaron muy bien a Edder Cruz en el torneo pasado, no la tenemos ahora. No solo es que el entrenador le diga dónde ponerse (al delantero), tiene que tener ese instinto para coronar una buena jugada y ahí nos ha faltado eso.
¿Qué cree que le falta al equipo?
– En ataque nos está faltando un par de jugadores determinantes, que tengan esa sangre fría, ese instinto definidor en el área como lo tuvo Víctor Núñez porque el equipo saca el balón desde atrás limpio, abajo, pero llega al último cuarto y ahí es la traba. Además del sistema, del estilo, también se necesitan esos jugadores determinantes y hemos identificado que nos ha faltado al menos un socio más para Edder Cruz, que ayude a definir la jugada.
El Santos es el equipo que más minutos ha dado a los jóvenes, pero ¿afecta no tener la experiencia de un Víctor Núñez?
– Sí nos ha faltado. Los juveniles son un proyecto institucional, vamos bien, tenemos ocho jugadores con muchos minutos pero no es como el torneo pasado, que teníamos dos o tres figuras en ataque que sostengan el juego, que lo levanten, no que trabajen por ellos sino que se motiven en momentos definitivos.
¿Qué analiza de Limón, su próximo rival?
– Jugar contra Limón es muy difícil, son partidos muy intensos, el torneo pasado en casa empezamos ganando y nos lo volcaron, es un equipo muy físico. Con Limón tenemos que lavarnos la cara con nuestra afición, con nosotros mismos; los jugadores tienen que ver cada partido que nos quede como una final personal para poder cerrar de la mejor manera este torneo.