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Se cumplen casi tres meses que la familia de Allison García Varela espera justicia por la muerte de la joven de 19 años, y temen que el silencio del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) lleve el caso al olvido.
Fue el 5 de diciembre cuando se dio el macabro hallazgo de un cuerpo en un lote baldío en Sector 7 de Los Guidos en Desamparados, el cual se encontraba en avanzado descomposición, metido en una bolsa y enrollado con una manguera de jardín.
Días después el OIJ confirmó a la familia que se trataba de Allison García Varela.
DIARIO EXTRA conversó con la madre de Allison, Verónica Varela. En diciembre le pidieron que asistiera en las oficinas centrales en San José y le enseñaron filmaciones tomadas por viviendas cercanas al lote baldío ubicado en Calle Madrigal.
El primer video se registró la madrugada del sábado 28 de noviembre a las 4:30 a.m. De acuerdo con Varela, observó a su hija siendo acompañada por un sujeto de mayor edad hasta del lote, este último cargaba una botella de ron en su mano.
“Parece que él la engaña a ella con guaro”, detalló.
La siguiente filmación ubica al sujeto a las 7:30 a.m. saliendo del lote desde otro punto, en dirección hacia San Miguel, sin la joven. El video inclusive capta al hombre que al notar que personas salían de una vivienda, se acomoda el cuello de la chaqueta de cuero café que andaba, el tapabocas y la gorra negra, y agacha a cabeza.
La mujer recalcó que al principio la comunicación con el OIJ fue frecuente y le comentaron los indicios preliminares que tenían, lo cual le dio optimismo a ella y a su familia.
Pese a eso, no le han dado mayores luces que el asesinato esté cercano a resolverse, o que al sujeto lo estén investigando.
Varela y su familia desean que las autoridades logren avanzar en el caso y den justicia al terrible femicidio. “Allison no era una persona de calle, ella tenía una casa y una familia a la que siempre volvía”, comentó efusivamente una tía de la víctima al Diario del Pueblo.
Trascendió que el sujeto al que se le señala como sospechoso del asesinato se vale de habitantes de la calle para conseguir información de jóvenes mujeres y persuadirlas a lo acompañen a salidas de tragos.