
Un total de 75 pacientes se han beneficiado del uso de “hueso molido”, como recurso clave en sus procesos de recuperación, durante el primer semestre de 2025, según datos del Instituto Nacional de Seguros (INS).
En el Banco de Tejidos del Hospital del Trauma del INS, se realiza el procesamiento especializado de tejido óseo y se obtiene el material que los especialistas llaman “hueso molido”, el cual actúa como un repello biológico, capaz de unir fragmentos óseos en casos de fracturas complicadas.
Este tejido óseo se obtiene de donantes vivos, durante cirugías como reemplazos articulares y de donantes fallecidos (con autorización familiar), según el Banco de Tejidos del Hospital del Trauma.
“En procedimientos como reemplazos de cadera, húmero o rodilla, se producen residuos quirúrgicos óseos que pueden ser aprovechados. Estos tejidos, una vez procesados, se convierten en una solución ideal para casos de fractura, donde el hueso queda astillado en múltiples fragmentos difíciles de unir”, detalló Adriana Capó Jiménez, ingeniera Biotecnóloga y Coordinadora del Banco de Tejidos.
Para estos procedimientos, el INS cuenta con un moderno pulverizador de hueso, único en el país, con el que se logra producir este material óseo, que cumple con los más altos estándares de calidad y bioseguridad, necesarios para realizar las atenciones en los pacientes.
El Banco de Tejidos del Hospital del Trauma del INS, es el primero de Costa Rica y Centroamérica en procesar hueso humano para uso terapéutico, marcando un hito en la medicina regenerativa al transformar residuos quirúrgicos en soluciones médicas de alto impacto.