Talento familiar sin límites

Doña Fresia García Yen es una entusiasta artista josefina, quien a sus 61 años tiene una gran frescura de ideas para realizar pinturas en acuarela, una inspiración que viene desde que era una niña, ya que en su familia siempre estuvo rodeada por personas que la llenaron de motivación para continuar haciendo lo que tanto le gustaba, algo que espera hacer por mucho tiempo. En su familia se lleva el arte en las venas, su padre fue maestro de obras con un gran talento en las manos para crear muchas cosas distintas, además a su madre le encantaba hacer trabajos en bordado y pintura, incluso sus tías y hermanos siempre mostraron esa habilidad por el dibujo y la combinación de colores, algo que le permitió sentirse inspirada para seguir ese camino.  

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Doña Fresia García Yen es una entusiasta artista josefina, quien a sus 61 años tiene una gran frescura de ideas para realizar pinturas en acuarela, una inspiración que viene desde que era una niña, ya que en su familia siempre estuvo rodeada por personas que la llenaron de motivación para continuar haciendo lo que tanto le gustaba, algo que espera hacer por mucho tiempo. En su familia se lleva el arte en las venas, su padre fue maestro de obras con un gran talento en las manos para crear muchas cosas distintas, además a su madre le encantaba hacer trabajos en bordado y pintura, incluso sus tías y hermanos siempre mostraron esa habilidad por el dibujo y la combinación de colores, algo que le permitió sentirse inspirada para seguir ese camino.

“Yo recuerdo que cuando estaba en tercer año de colegio con una pintura que hice gané el primer lugar, luego pasé a estudiar en la Universidad de Costa Rica en la Escuela de Bellas Artes, también soy docente. Yo fui maestra por más de 30 años y siempre de manera paralela hacía mis pinturas, pero la enseñanza me quitó mucho tiempo para poder hacer mis trabajos”, comentó.

 

TRANSMITIENDO SU PASIÓN

 

Esa vocación por la enseñanza y el amor por el arte hicieron que doña Fresia tomara la determinación de utilizar sus dones para enseñarles a los niños cómo hacer dibujos y pinturas, por lo que decidió abrir un estudio de arte infantil con el objetivo de fomentar la espontaneidad que tienen los pequeños, incluso realizó varias exposiciones hasta que se pensionó y retomó sus obras.

“Para mí el pintar es vida, mi inspiración actualmente son las flores del jardín, yo les veo el color, la forma y cualquier elemento que tengan, también tengo pinturas de gallinas, cabras y de toda la naturaleza. También me gusta hacer trabajos al aire libre, por sus efectos atmosféricos y cómo inciden en lo que uno está realizando, es algo que realmente me gusta”, mencionó.

Esta experimentada artista tiene como meta seguir trabajando por muchos años más y afinar su técnica, ya que además de sus obras en acuarela quiere impulsar cuadros en acrílico dentro de su repertorio, dando algunos efectos y texturas especiales que está aprendiendo actualmente en la universidad.

También espera tener prontamente una exposición individual donde pueda demostrar más su madurez y visión sobre la modernidad, incluso lanzará próximamente una página web.