
Agentes del Organismo de Investigación Judicial de Puntarenas, junto al Ministerio de Salud y la Municipalidad de ese cantón, dieron con una importante cantidad de combustible robado y almacenado en condiciones de peligro dentro de una propiedad en El Roble.
Los judiciales recibieron información que en ese lugar operaba una venta clandestina de diésel por lo que realizaron la diligencia respectiva para desmantelar el ilícito negocio.
En el lugar se decomisó 8.040 distribuidos en estañones y tanquetas de distinta capacidad sin las medidas de seguridad necesarias.
“El combustible fue entregado a los miembros de Recope y el dueño del lugar fue plenamente identificado. Los agentes judiciales emitirán un informe del caso a dicha entidad judicial, para lo correspondiente”, explicó el OIJ tras indicar que no se detuvo a ninguna persona por este hecho.