
Un agente del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de apellido Molina Segura fue suspendido durante un mes, y sin goce de salario, por pellizcar a un recluso de apellidos Salazar Espinoza durante un traslado por pasillos del edificio de los Tribunales de Justicia de San José.
A Molina lo acusaron de haber incurrido en falta disciplinaria por presuntas incorrecciones en el ejercicio del cargo, abuso de autoridad en contra de Salazar, incumpliendo los protocolos de actuación operacional para el personal de custodia de la Sección de Cárceles del OIJ.
Para el momento de los hechos Molina era investigador de la Sección de Localizaciones y Presentaciones del OIJ y se le pidió colaboración para la custodia de detenidos en el proceso judicial conocido como Reina del Sur, por lo que la jefatura lo cedió.
Inicialmente la acusación contra Molina fue calificada de gravísima, por lo que solicitaron imponerle la sanción de revocatoria de nombramiento.
CON ANTECEDENTES
Antes del “cariñito” al reo, se dio un altercado donde estaban los reclusos Salazar y Ávalos con personal de custodios, lo que produjo el uso de la fuerza física moderada, por lo que se inmoviliza a los dos detenidos.
Molina, en un aparente abuso de autoridad, encontrándose Salazar esposado en el suelo por parte de otros custodios, sin justificación alguna con su pie derecho le propinó en 5 ocasiones golpes (patadas) en el muslo izquierdo.
Fue al día siguiente que se dio la acción investigada y que se determinó que Molina estará prontamente fuera de sus funciones durante un mes, luego de la denuncia que hizo el recluso Salazar.
CARIÑO O AGRESIÓN
El documento emitido por la secretaría general de la Corte Suprema de Justicia en poder de DIARIO EXTRA revela que el tribunal de instancia tuvo por no acreditados los hechos que se detallan.
“…encontrándose el privado de libertad Salazar Espinoza inmovilizado en el suelo por parte de otros custodios detenidos, el encausado Molina Segura sin justificación alguna y con su pie derecho, le haya presionado (pellizcado) en tres ocasiones la parte izquierda del detenido.
(No existe prueba idónea y suficiente que respalde este hecho), no se acredita que el privado de libertad Salazar Espinoza haya presentado lesiones en sus piernas (no se aportó prueba al respecto)”, detalla el escrito.
Érika Quesada, abogada de Molina, esperaba un archivo total de la causa, pero como la sanción no resultó tan grave como se pensaba, en caso de que el funcionario judicial quiera impugnar la decisión disciplinaria sería en la vía del Contencioso Administrativo o por lo laboral.
No es la primera vez que un privado de libertad se queja del actuar de algunos custodios de cárceles, sin embargo, ciertos funcionarios judiciales agregaron que eso es darle más músculo al reo para que durante la custodia se envalentonen, estando o no esposados.