
El principal sospechoso de asesinar y desaparecer a Allison Bonilla permanece en una celda de Máxima Seguridad de La Reforma, luego de recibir amenazas de algunos privados de libertad de diferentes centros penales del país.
Se trata de Nelson Sánchez Ureña, quien está junto a Gerardo Ríos Mairena, conocido como El Monstruo de Liberia, quien fue condenado a 216 años por el crimen de cinco estudiantes universitarios que dormían en un apartamento.
Francisco Herrera, abogado del imputado, a quien conocen como “Sukia”, aseguró que llegará hasta las últimas instancias para que su representado no siga preso.
“Presenté recurso de casación, ya que considero que estamos en presencia de una escena contaminada y a mi criterio mi defendido es inocente”, recalcó.
Herrera asumió la defensa de Sánchez Ureña, con quien se reunió en el centro penal de mayor contención para planear la estrategia.
“Está bien protegido y custodiado por cualquier cosa, solicité a la fiscalía una ampliación de indagatoria para que rechace los cargos y se declare inocente. Además pediré al Juzgado de Cartago un cambio de medida cautelar y si es posible lo dejen en libertad”, informó.
“Me ha dicho que es inocente, que fue presionado. Le creo, dar semejante declaración es incorrecto. Es un dolor de dos familias, perder una hija debe ser terrible. Le pido a Dios que la muchacha aparezca y tenga tranquilidad, y la otra familia está dolida por lo que sucede”, alegó.
El defensor agregó que el momento procesal en que confiesa es nulo.
“No es el momento procesal para declararse culpable de una situación tan grave, para eso está la investigación. Una vez que termine viene la audiencia preliminar, donde el imputado puede declararse culpable, aceptar menos años o un convenio con la fiscalía.
Apenas iniciamos el proceso. Esa declaración es irrelevante, alega que fue psicológicamente manipulado y que al final dijo lo que querían escuchar y eso es muy grave. Sobre el tema del hallazgo no hemos hablado, no creo que esté ahí”, aseguró.