Subastan “el huevo de San Isidro” en ¢175 mil

Mora. – Hasta hace dos años fue nombrado cuarto distrito del Cantón de Mora. Este pequeño pueblo, Villa Jaris, cuenta con muchas tradiciones pero la que más famoso lo hace es que aquí se celebra el día de San Isidro Labrador, patrono de los agricultores.   Cuenta con una gran particularidad y es que las […]

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Mora. – Hasta hace dos años fue nombrado cuarto distrito del Cantón de Mora. Este pequeño pueblo, Villa Jaris, cuenta con muchas tradiciones pero la que más famoso lo hace es que aquí se celebra el día de San Isidro Labrador, patrono de los agricultores.

 

Cuenta con una gran particularidad y es que las personas que viven en esta comunidad  se preparan para que ningún vecino de este pueblo salga del mismo, ya que todos, sacan un lunes de la primera semana de julio como algo especial para reunirse en familia.

 

Además reciben a todas aquellas personas que los visitan de muchos lugares del país, como El Guarco de Cartago, San Carlos, Acosta, San Isidro de Alajuela y Heredia, Los Santos, y diferentes pueblos como la Guácima, Bajos de Jorco, Tabarcia, San Antonio, Bajos Calvo y como decía la canción “vienen de todos lugares y también de Puriscal”.

 

Es una tradición de más de 40 años y es algo sagrado, por esta razón los boyeros no trabajan ya que el día es dedicado a San Isidro Labrador, el santo que les protege su agricultura, los animales y las cosechas.

 

Los organizadores se preparan muchos días antes para poder recibir la gran cantidad de visitantes que asisten a esta zona que sobresale por ser un pueblo agricultor y productor de dulce y donde hay muchas chancheras.

 

BOYEROS, SUBASTA,  Y EL HUEVO DE SAN ISIDRO

 

Además del gran desfile de boyeros, se hace una subasta donde los agricultores llevan  los mejores productos.

 

De los 40 años de tradición este 2015 fue uno en donde más se gozó, ya que en la subasta un vecino donó una gallina jardinera, junto al gallo. 

 

En el saco que fue traída esta puso un pequeño huevito, el cual al final de todas las actividades se robó el show, ya que el que compró la gallina subastada en ¢5 mil, se encontró el huevo, lo que alguien por ahí se le ocurrió subastarlo a nombre de San Isidro Labrador.  

 

Esta gallina fue comprada por el niño Julio Alberto Jiménez Arroyo, de 10 años, quien es vecino de Las Vueltas de La Guácima de Alajuela, quien pagó ¢5.000 mil por ella.

 

Lo que fue una sorpresa es que cuando la sacó del saco se encontró un pequeño huevo. Su padre le dijo que lo donara a San Isidro y ahí empezó todo cuando alguien gritó subasten el huevo. La subasta del huevo inició con un monto de ¢500 y ahí siguió hasta que llego a ¢5.500 colones, y lo volvieron donar.

 

Y como dicen en los turnos, “va de nuevo”. El huevo fue puesto en subasta lo volvieron a compra con una base de ¢1.000 ya que se estaba haciendo famoso, y al final de 4 subastas el huevo de la gallina jardinera terminó dejándole a San Isidro el monto de ¢175.000, lo que los vecinos y asistentes consideraron que fue el huevo más caro que se ha comprado, a pesar de ser ta pequeñito.

 

El huevito terminó en las manos de Julio, el niño que compró la gallina, siempre se la llevó con todo y huevo y a la vez hizo una gran obra. 

 

La famosa postura de ave fue bautizada como “El Huevo de San Isidro”.