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La hipertensión arterial (presión alta) y la diabetes son enfermedades muy comunes entre los humanos, pero no solo esta población está propensa a sufrirlas.
Los perros tienen en común estos dos problemas de salud con los humanos y al igual que estos requieren control, buena alimentación, tratamiento y ejercicio.
Yayo Vicente, especialista en medicina veterinaria, dijo que es casi seguro que en un perro “pasado de kilos” estén presentes estos padecimientos crónicos, que pueden causar la muerte del animal debido a otros problemas de salud asociados.
“El diagnóstico lo hace un médico veterinario, por eso es fundamental que el perrito esté yendo a control con frecuencia”, agregó.
El experto aseguró además que después del diagnóstico el can debe ser sometido a sesiones con el veterinario más seguidas, a fin de que este fije el tratamiento y la dosis adecuada para él.
“A veces, cuando se detectan estos padecimientos, con solo que el perrito baje de peso vamos a lograr una mejoría, pero también hay casos en que se les tienen que suministrar tratamientos inyectados o tomables, dependiendo, por ejemplo, del tipo de diabetes que se le diagnostique”, declaró.
¡OJO CON LA DIETA!
El especialista indicó que una de las causas de diabetes en perros es, igual que en humanos, una dieta cargada de azúcar.
“Hay gente que le da al perro helado, confites, están almorzando y resulta que el perro es muy goloso, entonces les pide comida y la gente le da la mitad del almuerzo y eso desemboca en una diabetes. También si el perro come mucha harina eso se le va a convertir en azúcar, como pasa con las personas”, explicó.
En tanto el doctor Óscar Robert, en su sitio web dr.robert.cr, menciona que la hipertensión arterial en canes puede ser producto de otros padecimientos cardiovasculares, renales o metabólicos, como es el caso de la diabetes.
En esa misma página el experto señaló que al menos un 10% de los perros puede presentar presión alta a lo largo de su vida.
CONTROL… ¿CADA CUÁNTO?
Vicente aconsejó que si el perro es cachorro debe asistir a control “por lo menos seis veces al año”.
“Recordemos que el perrito vive más rápido que el humano, entonces no podemos comparar un año de un humano con uno de un perro. Si es adulto lo ideal es que vaya cuatro veces cada año y si está en edad geriátrica se puede volver al esquema de seis veces anuales”, comentó.
Robert recomienda en su web que el dueño debe estar más alerta cuando el animal cumple 8 años, ya que al entrar en su etapa de vejez es más probable que desarrolle estas enfermedades.
EJERCÍTESE CON SU PERRO
Vicente sugiere a los dueños que se ejerciten con sus amigos caninos, ya que este hábito será beneficioso para ambos.