
En situaciones críticas como accidentes, cirugías o enfermedades graves, la posibilidad de contar con sangre disponible puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte para un animal.
Pero no todas las mascotas pueden ser donadoras. Existen requisitos médicos y físicos que deben cumplirse para garantizar una donación segura tanto para el donante como para el receptor.
Uno de los requisitos básicos es el peso. “El peso mínimo para poder donar sangre es de 25 kilogramos y en el caso de los gatos es de 4.5 kilogramos”, recalcó Silvia Murillo, médica veterinaria.
Este mínimo asegura que el animal esté en condiciones de tolerar la extracción de sangre sin riesgos.
El sobrepeso puede afectar el proceso de donación, tanto en la cantidad de sangre que se puede extraer como en la recuperación posterior del donante.
El estado general de salud también es un factor clave. Las mascotas candidatas no deben presentar enfermedades cardíacas ni ninguna condición médica que pueda poner en riesgo su bienestar al donar sangre.
Uno de los puntos más delicados es asegurarse de que el animal esté completamente sano y libre de enfermedades contagiosas.
“Un aspecto muy importante a tomar en cuenta es el hecho de que no cuenten con ninguna enfermedad que se pueda transmitir vía sanguínea como lo es el caso de la erliquia, una enfermedad muy distribuida en el país, ya que si un animal tuvo esa enfermedad no podrá ser parte de los donadores”, aseguró Murillo.
