
A Steven Williams las puertas de la primera división se le abrieron en una edad que no es usual: a los 28 años.
Lo más normal en el balompié competitivo es que un jugador esté dando sus primeras armas en la división de honor a los 20 abriles, o incluso un poquito antes. Pero en el caso del atacante de Limón FC no fue así.
Estaba en el equipo de La Tromba que juega en Linafa cuando recibió la llamada del técnico Horacio Esquivel en enero pasado. Fue la oportunidad por la que tanto había esperado.
Este vecino de Pacuare de Limón contó a DIARIO EXTRA que en los últimos 5 años tuvo varios pasajes en el primer equipo verdiblanco, pero por cosas del destino no llegó a debutar.
Una fractura de tobillo años atrás le impidió pelear por un campo, lesión que lo mantuvo alejado de las canchas por año y medio. Más bien tenía la incertidumbre si volvería a jugar de forma competitiva.
En otras oportunidades proyectaba el estreno en primera, pero se echó para atrás porque no recibía ningún estímulo económico y era el sostén de una familia comandada por doña Patricia Williams, quien crió a 11 hijos.
“Son altibajos, porque hace dos años tuve una fractura de tobillo y eso me alejó como año y medio para recuperarme bien. Las otras veces fueron por situaciones económicas, no nos ayudaban tanto y vengo de una familia de escasos recursos, tengo un trabajo y mi familia dependía de mí. La decisión era mía de no continuar con el equipo, porque en el trabajo donde estaba no me daban permiso, me decía que era el trabajo o Limón, y en el equipo no estaba económicamente bien”, dijo el artillero, quien apareció en el Torneo de Verano en la jornada 8. Ese día jugó 15 minutos ante Carmelita en el Morera Soto.
Para Williams fue cumplir un sueño desde niño, por el que se sacrificó, por el que tuvo que superar voces de personas que le decían que no lograría jugar en la máxima categoría.
Muchas veces se deprimió al escuchar a gente cercana decirle que por la edad se olvidara de jugar en primera. Pero no hizo caso y cada vez se fortalecía más.
Al entrar al campo frente a los carmelos por la mente le pasaban todos aquellos momentos difíciles que le tocó superar para llegar a primera.
“Mucha gente me decía que dejara el fútbol, que ya no iba a llegar a primera, que me dedicara a trabajar, pero no hacía caso y me propuse entrenar fuerte, nunca perdí la esperanza”.
Desde entonces el popular “Mofa”, como le apodan al atacante, estuvo presente en 9 partidos, de los cuales en tres jugó los 90 minutos. Uno de esos partidos que completó fue el domingo en la victoria de su equipo 2 por 1 ante Belén FC.
“Me siento feliz en el equipo, a los compañeros los conocía bastante y me recibieron con un gran abrazo. Me siento como en otra familia”, manifestó Williams a El Periódico de Más Venta en Costa Rica.
DOBLE FUNCIÓN
Steven se mantiene trabajando porque la situación económica en el club sigue en estado crítico, con la ventaja que ahora en la empresa que labora -Caribean Logistic- le acomodan el horario para que pueda entrenar todos los días.
Por ejemplo ayer entrenó fuerte por la mañana y en la tarde trabajó en esta empresa. Su puesto es el de estimador y reparador de contenedores.
Le toca revisar bien el contenedor y detectar daños para de inmediato hacer las respectivas reparaciones.
El futbolista dice que se siente muy a gusto en el trabajo, pero su meta es a futuro dedicarse solo al fútbol para rendir mucho más de lo que lo está haciendo.
“Hablo con la familia y me dicen que me espere un poco más y cuando se me presente una buena oportunidad meterme de lleno porque el fútbol es lo mío”.
Como todo futbolista se pone objetivos que quiere cumplir, como dar el salto a uno de los equipos tradicionales del país y vestir la casaca de la Selección Nacional.
La edad no la ve como un obstáculo para seguir cumpliendo metas en el fútbol, más bien se apega a la famosa frase que dice “más tarde que nunca”, o aquella que reza “no es llegar primero, sino saber llegar”.
“El profe siempre me apoya y me dice que saque la varita y que juegue como me gusta, los compañeros igual. Ahorita me molestan con el brujo y mago, sé que me falta bastante y me motivan a jugar alegre, hacer lo que siempre hago, me apoyan mucho”.
Es fan del astro brasileño Ronaldinho, por lo que pasa viendo jugadas de este que practica en los entrenamientos para implementar en los partidos. De ahí que sus compañeros lo apodan “El Brujo” o “El Mago”.
Según Steven Williams todavía no demuestra su máximo nivel futbolístico, mismo que espera alcanzar en los próximos partidos.
“Jugar un partido completo es una supermotivación para mí, porque antes pensaba que no podía concluir los 90 minutos. Pero ahora termina el partido y quiero seguir corriendo y corriendo”, finalizó el limonense.