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El presidente Carlos Alvarado minimizó el desagrado de más de la mitad de los costarricenses sobre su gestión y aseguró que él es el mandatario del 100% de la gente.
La reacción surgió luego de que la firma Borge y Asociados diera a conocer la Encuesta Nacional de Opinión Pública, donde al 53,7% de los entrevistados no le gusta la labor de Alvarado y solamente al 29% sí.
El jerarca dijo que no hace ninguna diferenciación entre quienes aprueban y desaprueban su trabajo y que lo más relevante es actuar por el bien del país.
Manifestó que la situación de Costa Rica es compleja porque les correspondió aprobar el plan fiscal, bajar privilegios sin tocar salarios en sectores que no están contentos, además hacer una coyuntura internacional de desaceleración y condición estructural.
“Yo me guío porque mi trabajo sea para todas las personas y buscar con cada acción lo mejor para todo un país. Ese es mi norte y mi horizonte. Hay veces que uno por quedar bien en apariencia hace un mal de fondo y no, yo no quiero hacer un mal de fondo a Costa Rica y estamos trabajando por el fondo haciendo cosas que son difíciles, pero que resuelven los problemas no superficiales, sino problemas de fondo.
Espero que el fruto de ese trabajo y los sacrificios que un país los está adoptando se transformen en beneficios para que la gente esté bien”, señaló.
Dijo que no es prioritario si es el presidente más o menos querido de Costa Rica, que eso no lo desvela.
ANÁLISIS
Sergio Araya, analista político, mencionó a DIARIO EXTRA que es común que cuando los datos no son favorables, la actitud que se adopta es minimizar los resultados.
Acotó que la práctica usual de cuestionar la veracidad de los datos se da ante la amenaza que siente el mandatario ante la desaprobación ciudadana.
Incluso manifestó que la actitud se muestra a la defensiva.
“Está tratando de justificar y dar su propia interpretación del porqué de esos hechos, pero me parece que lo más relevante aquí es que logre construir políticas claras con una narrativa coherente, que le permita justamente minimizar los aspectos de valoración negativa que esos estudios señalan.
El que el presidente indique que está atendiendo problemas estructurales y que probablemente esto incomoda a muchos sectores o que no gobierna para todos sino para el 100% de la población, es probablemente válido y no tengo que dudar que sea lo que lo motive a él”, indicó.
El analista adujo que, aunque la reforma fiscal fue fuerte no se incluye a las grandes cooperativas y se ha minimizado para que estas aporten también al Impuesto al Valor Agregado (IVA).
También acotó que existe poco interés para analizar el proyecto de empleo público, a pesar de que el discurso sea de reducir privilegios.