
Sonia Bruno, destacada violonchelista costarricense, fue invitada especial en la cabina de Extra Radio, como parte de la celebración del mes patrio en el programa “El Sonido de mi país”, donde compartió su historia y su profundo vínculo con la música.
Bruno creció en Calle Blancos, San José, y desde muy pequeña mostró afinidad por los instrumentos de cuerda.
A los nueve años ingresó al Instituto Nacional de la Música, donde comenzó su formación. En sus inicios se inclinaba más por el violín, influenciada por la moda de ese momento entre las niñas de su edad. Sin embargo, un detalle marcaría el rumbo de su vida musical.
“Cuando estaba niña veía a muchas chiquitas de mi edad con ese instrumento porque estaba de moda, pero en el curso me dijeron que solo quedaba campo en la viola o el chelo”, recordó la artista.
Aunque no tenía una preferencia clara entre ambos, su amor por las cuerdas ya estaba definido. La decisión, según ella, no fue únicamente suya, sino de la propia música.
“La música lo escoge a uno. La música dijo: ‘Ella será una de mis musas’“, expresó con emoción.
Durante ocho años, Sonia vivió en Estados Unidos, país en el que consolidó su carrera artística al cursar tanto su bachillerato como su maestría.
Hoy, además de continuar interpretando el chelo, también estudia neuromúsica, una disciplina que une ciencia y arte, enfocada en cómo la música transmite y libera emociones.
“Las emociones se tienen que liberar o deben de ser expresadas mediante algo, y yo pienso que mi forma es por la música”, compartió desde la cabina de Extra Radio.
La pasión de Sonia por la música también le ha abierto las puertas a recorrer el mundo. Gracias a su participación en distintos festivales, ha podido llevar su talento a países de Medio Oriente y a los Estados Unidos.
Entre los momentos más memorables de su carrera destaca su colaboración con la reconocida cantante canadiense Alanis Morissette, en la canción “The Morning”.
“Ese momento fue bellísimo. Todos los que estuvimos éramos ticos y el hecho de poder conocerla a ella fue algo maravilloso”, recordó con orgullo.
Además, la artista reveló que trabaja en su próximo proyecto discográfico, el cual promete ser una propuesta muy original al fusionar villancicos con rock, utilizando violín, chelo y guitarra eléctrica.
“Pienso que estará listo para el mes de noviembre en la época navideña. Nuestros arreglos van a ser super originales porque es música completamente tica“, adelantó entusiasmada.
Sonia Bruno no solo vive de la música, sino que la música, como ella misma dice, vive en ella. Su historia es testimonio de cómo el arte puede abrir caminos, sanar emociones y conectar culturas.



